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Publicado el jueves 21 de agosto del 2008

Convenciones cruciales [Por María Elena Salinas]

Especial La Estrella Digital

Las convenciones políticas en las próximas dos semanas tendrán que ser las mas emocionantes, extravagantes, seductoras y motivadoras en la historia de todas las convenciones. Si los Demócratas y Republicanos no hacen algo para avivar a sus seguidores, estaremos ante unas elecciones en las que el abstencionismo y la apatía se imponen.

La campaña esta pasando por una etapa de inactividad, como es de esperarse. Pero algo esta ocurriendo que me preocupa mucho. He escuchado a demasiada gente decir que están tan confundidos o desencantados con los dos candidatos, que están pensando en NO VOTAR. ¿Se imagina eso?

Lo que digo no esta basando en ningún estudio o sondeo científico, no. Sin embargo oigo el mismo argumento tanto de Demócratas como Republicanos e independientes en diferentes partes del país. Ese es un contraste con lo que se vivió durante la temporada de elecciones primarias cuando los votantes mostraron mucho interés en el proceso político. Varios estados reportaron una participación a las urnas sin precedentes, especialmente entre Demócratas.

El desencanto entre muchos estadounidenses con la administración Bush y la novedad de tener a una mujer y un afro-americano como punteros del lado Demócrata no solo le dio a la prensa mucho material de que hablar, si no que le dio un incentivo a los votantes. Sin embargo ese entusiasmo por los candidatos se ha convertido en un arma de doble filo.

Muchos de los seguidores de Hillary Clinton aun no están convencidos con la idea de apoyar a Barack Obama, aunque sea del mismo partido. Y entre los Republicanos, digamos que John McCain no provoca mucha pasión. He escuchado algunos comentarios sobre los candidatos tan absurdos que ni vale la pena repetirlos. Nos hace pensar si la gente esta poniendo atención a las posturas de los candidatos o solo escuchando a los críticos. El punto es que ambos partidos van a tener que cautivar a los votantes durantes las convenciones con discursos seductores y promesas hechiceras.

Uno de los puntos principales, dice David Ayon, académico y analista de Los Ángeles, es si Obama o McCain pueden elegir un compañero de formula que "encienda" a la nación. Luego esta el tan importante discurso de aceptación. Obama opto por presentarlos en el estadio de los Broncos de Denver. En 1960 John F. Kennedy presento su discurso de aceptación en el Coliseo de Los Ángeles y fue catalogado como uno de los discursos políticos más importantes del siglo 20. La pregunta, dice Ayon, es si Obama puede repetir la hazaña.

La lista de oradores en la Convención Demócrata incluye a gente como Michelle Obama, esposa del candidato virtual; Bill y Hillary Clinton -- en diferentes noches; varios gobernadores, senadores y congresistas. Del lado Republicano el Presidente Bush y el vicepresidente Dick Cheney hablaran la primera noche.

Ambos partidos tienen la oportunidad en sus convenciones de atraer al voto hispano.

Hasta la fecha los únicos hispanos prominentes que hablaran del lado Demócrata son el gobernador de Nuevo México Bill Richardson y el ex Secretario del Transporte Federico Peña, aunque ninguno en la hora estelar. El apoyo entre los hispanos para Obama es tan alto que algunos temen que los Demócratas lo tomen por un hecho, cuando en realidad esas cifras reflejan más un rechazo a los Republicanos que apoyo a Obama. Los Republicanos por su parte aprovecharan el momento para presentar a McCain como el más actualizado en asuntos de America Latina, incluyendo libre comercio, y recordaran a los votantes que Obama nunca ha cruzado la frontera sur.

El éxito en las elecciones el 4 de Noviembre dependerá de la participación electoral. Ambos partidos tienen que movilizar a su base de apoyo. En el 2004 hubo una participación record del 63 por ciento de electores elegibles -- 15 millones mas que en el 2000 -- y entre los hispanos votaron el 47 por ciento, 2 por ciento más que en los comicios previos. Seria un gran retroceso para nuestra democracia si de repente los votantes no acudieran a las urnas por falta de interés en la campana o en los candidatos. Yo siempre digo que si uno tiene el derecho al voto y opta por no ejercerlo, no tiene la autoridad moral para quejarse de su gobierno. Hay que informarse mejor y salir a votar. Vote por quien quiera, pero vote.