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Vacaciones  

Publicado el jueves 17 de julio del 2008

En altamar ¿altos precios?

Los cruceros suelen ofrecer servicios y diversión a un solo precio, pero, cuidado, no todo está incluido

Agencia Reforma

MÉXICO, DF — Si ya decidiste que este verano pasarás tus vacaciones a bordo de un crucero, no olvides contemplar los gastos extras que se generarán en cada uno de los puertos en los que atracará la embarcación durante el itinerario, pues suelen elevar en gran medida la tarifa inicial.

"Entre las ventajas que se obtienen al viajar en crucero están las siguientes: no tienes que desempacar cada vez que llegas a un puerto; tienes a bordo diversión para toda la familia; la gran mayoría de las comidas, bebidas y servicios está incluida en el precio inicial, y tienes la posibilidad de conocer diferentes puntos en unas mismas vacaciones", destaca Frank Medina, director de ventas de Royal Caribbean y Celebrity Cruises para México y Centroamérica.

A la hora de planear un viaje en crucero, lo primero que debes tomar en cuenta es el itinerario. Y conviene elegir una ruta según los lugares que se desean conocer.

De acuerdo con Medina, los viajeros que buscan unas vacaciones tranquilas y de relajación eligen itinerarios por el Caribe, mientras que quienes desean un recorrido más cultural se inclinan por los cruceros que tocan diversos puertos de Europa, e incluso se interesan por descubrir Alaska.

Al interior de los cruceros de Royal Caribbean y Celebrity Cruises todo está "dolarizado". Los pasajeros de México no tienen más que preocuparse por un tipo de cambio: el de pesos a dólares estadounidenses. Funciona así en todas las rutas de los navíos.

Los gastos que generalmente no están incluidos en la tarifa inicial son excursiones, bebidas alcohólicas, propinas, llamadas telefónicas, uso de internet y de lavandería y compras en las tiendas de a bordo.

Bajar tiene su costo

Frank Medina asegura que, el precio del crucero no está determinado por el itinerario y los puertos que se visitan, sino por la demanda que exista de ese producto en determinadas épocas del año.

"En verano, por ejemplo, todos los cruceros son más caros. Lo que recomendamos a los viajeros es reservar con un año de anticipación para asegurar el precio más bajo", aconseja el experto.

Una vez en tierra firme, el tipo de cambio depende del país en el que el pasajero desembarque. El barco cuenta con una oficina de cambio de divisas para que los huéspedes puedan hacer sus transacciones y así gastar a sus anchas en cada puerto.

Las excursiones que organiza el crucero son más caras que las que el cliente puede contratar de manera libre. Esto es porque ofrecen una garantía: en caso de que, durante el trayecto en tierra, ocurra algún percance, los viajeros tienen la certeza de que el barco los esperará hasta que regresen al navío sanos y salvos.

"Hay excursiones que te llevan en avión privado de San Petersburgo a Moscú por 3 mil dólares; otras, que te llevan a recorrer museos y a almorzar en algún puerto de Europa por 150 dólares, y otras más, en el Caribe, que por 30 dólares incluyen el paseo por una playa, una toalla y un par de tragos. Todo se ajusta al bolsillo del huésped", aclara el experto.

¡Que no te deje el barco!

Los navíos son muy estrictos a la hora de zarpar y, salvo en el caso de sus propias excursiones, no suelen esperar a nadie. Si por alguna circunstancia te quedas varado en un puerto, debes saber que no existe un seguro de viajero que cubra tal incidente. Lo que procede en esos casos es que, con tus propios recursos, viajes hasta el próximo puerto de escala y ahí alcances al crucero con el que viajas. Son excepcionales los casos en los que el huésped puede viajar en una embarcación menor y alcanzar su crucero. Sin embargo, esto no es una regla.