Una gira de felicidad
La felicidad es viral. O, al menos, se contagia temporalmente, como aprendí durante un viaje reciente a Dinamarca, Suecia y Noruega. Los pueblos nórdicos no tienen fama de ser los más alegres del planeta, en general, se les considera sombríos y severos, además de que supuestamente no tienen oído para la música. Pero una encuesta reciente de Gallup, publicada por Forbes.com, contradice la mayor parte de ese mito popular.


