“Para los males: las amigas”, eso parece gritar a los cuatro vientos la nueva aventura cinematográfica del fenómeno televisivo Sex and the City, la teleserie que acaparó la mirada del mundo y que dejó féminas en lágrimas cuando se transmitió su último capítulo hace cuatro años.
La ópera prima en la pantalla gigante del director, productor y guionista Michael Patrick King (él también fue el encargado de realizar esas funciones en varios capítulos de la serie televisiva), tiene todos los elementos necesarios para considerarse una cinta pro y para chicas (clasificación “M”), además por supuesto del glamour y el fanatismo de los millones de seguidoras (y aunque lo nieguen seguidores) de las aventuras de las cuatro refinadas profesionistas neoyorquinas cuyas personalidades completamente disímiles se enlazan en una entrañable amistad.
Así alcanzamos a Carrie Bradshaw (Sarah Jessica Parker), la famosa escritora y columnista de modas, después de volver con su eterno novio “Big” (Chris Noth) para comenzar por enésima vez una nueva vida juntos, por su puesto en su querida ciudad de Nueva York. También a la sexo maníaca, multimillonaria y publicista Samantha Jones (Kim Cattrall), enamorada y viviendo en Los Ángeles (aunque como siempre sin creer en el matrimonio) con Smith Jarrod (Jason Lewis), el hombre que la acompañó por las quimioterapias de un superado cáncer de seno.
A la bella y dulce Charlotte (Kristin Davis) quien vive feliz con su amoroso esposo, el abogado Harry Goldenblatt (Evan Handler). Juntos han adoptado a una pequeñita china y parecen ser la única pareja que disfruta de una vida de cuento de hadas.
Y por supuesto a la abogada Miranda Hobbes (Cynthia Nixon) y a su ahora marido Steve Brady (David Eigenberg) y padre de su hijo de cinco años, viviendo en Brooklyn y batallando como madre profesionista.
Un largo capítulo de la multigalardonada serie televisiva llega a la pantalla platinada “para poner al día” en la vida de estas fascinantes mujeres que durante sus años en la pantalla chica fueron solteras en busca del amor y fanáticas de la moda, y que ahora en su debut en la pantalla grande hacen malabares con su vida como esposas o amantes, su pasión por la moda y el paso de los años; eso sí, sin poner jamás en entredicho su amistad.
Así, las francas discusiones sobre sexo, divorcio, sobrepeso, relaciones de pareja y cualquier otro tema con o sin trascendencia no se harán esperar, habrá también un inesperado viaje de las cuatro amigas a México y por supuesto la burla del final de cuento de hadas que nunca llega en la vida real.
El exitazo de la serie basada en el libro homónimo escrito por Candace Bushnell, sin lugar a dudas se repetirá en la pantalla gigante en una historia que le robará más de una carcajada, un par de lágrimas y muchos buenos recuerdos. Sarah Jessica Parker vuelve con su sofisticada Carrie (personaje basado en la mismísima Bushnell) y como genial narradora de la trama, acompañada de las impresionantes Cattrall, Davis y Nixon en una interpretación magistral que dejará a las fanáticas nuevamente enamoradas de la serie y sus cuatro secuaces.
La ciudad de Nueva York también juega un papel trascendental en la historia, al igual que lo hiciera en la serie, los parajes de la metrópoli, sirven de marco perfecto para las aventuras de estos entrañables personajes.
Una cinta que creará legiones de fanáticos entre los que jamás habían escuchado hablar de Sex and the City y para los que ya estaban enamorados de la historia, un refrescante reencuentro con las protagonistas.
Una película para chicas, llena de frivolidad y anuncios de zapatos Manolo Blahnik; camionetas Mercedes Benz; relojes Gucci y Cartier, y bolsas de Louis Vuitton, pero también con su toque de amor, la sazón de la camaradería, el sabor de la amistad femenina y un par de poderosos martinis.
Por supuesto, Sex and the City no va a redefinir el concepto del séptimo arte, pero sí le va a regalar dos horas y media de la más pura y dinámica comedia para adultos.