Publicado el viernes 12 de mayo del 2017

El control y la violencia se vive en cada escena

Especial La Estrella

Hay cine que cala despacito, y que poco a poco invade con un halo de terror a su auditorio.

“Hounds of Love” (algo así como “Jaurías de amor”), es una de esas terroríficas cintas que lo hará quedarse pasmado ante su desgarradora temática, una de esas películas que con cada aterradora y brutal escena hace que el cerebro del que la mira, cree algo más burdo y más aterrador.

La historia se lleva a cabo en la ciudad australiana de Perth, en una Navidad durante la década de los 80. Ahí en un vecindario del suburbio austral, John y Evelyn White (unos extraordinarios Stephen Curry y Emma Booth) operan impunemente como asesinos seriales de adolescentes incautas.

Su rutina es tan metódica como brutal y discreta y la pareja simplemente la lleva a cabo a la perfección, sin el más mínimo apego; bien orquestada y perfecta. Las primeras escenas le cuentan el proceso al auditorio y poco a poco le van congelando la sangre.

Cuando ya el auditorio está en su punto (es decir, con toda la angustia que el proceso puede causar) es cuando aparece la siguiente víctima, la adolescente Vicki Maloney (Ashleigh Cummings), que está furiosa por el divorcio de sus padres y una noche, mientras se encuentra de visita con su madre decide escapar a una fiesta y para su mala suerte encontrarse con los White. Ahí es donde por primera vez el espectador entrará de lleno al proceso enfermo de una pareja desquiciada.

La trama para muchos podría parecer la perfecta de cine snuff; sin embargo, es la forma en la que el director y guionista Ben Young cuenta su historia lo que verdaderamente le va a helar la sangre. Sus personajes son multidimensionales y los subtemas son simplemente tan escalofriantes como la trama misma.

Lo que el espectador no ve, es peor de lo que ve y las escenas de personas de apariencia normal haciendo cosas completamente anormales, le van a dejar una cicatriz en el subconsciente que le va a tomar algunos días sanar.

La historia en sí, se lleva las palmas por su extraordinaria ejecución y claridad y sin lugar a dudas por lo impecable de todas las actuaciones, Curry, Booth y Cummings, no tienen igual. Young se inspiró en el guión con la idea de una madre que hiciera cosas inconcebibles en nombre del amor.

Es decir que una mujer enamorada de un asesino serial pudiera olvidar su amor de madre, su responsabilidad como ser humano y finalmente su humanidad por mantener una relación co-dependiente y enfermiza con su abusador y bueno el resultado es una de las películas de terror de esas que dan ganas de vomitar.

Lo verdaderamente fascinante de Hounds of Love, la ópera prima en largometraje de Young, es el control y la callada violencia que se vive en cada una de sus escenas.

También se estrenan:

Bang! The Bert Berns Story, Chuck, King Arthur: Legend of the Sword, Lowriders, Snatched, Three Generations, Urban Hymn, The Wall

Hounds of Love

****

- Suspenso, terror

- Australia

- Dirige: Ben Young

- Actúan: Emma Booth, Ashleigh Cummings, Stephen Curry, Susie Porter, Damian de Montemas, Harrison Gilbertson, Fletcher Humphrys, entre otros

- Clasificación: R