Publicado el viernes 03 de marzo del 2017

Política migratoria de Trump no altera rutina de jornaleros en Texas

Corresponsal/Notimex

Leobardo Rodríguez, aseguró que la política de persecución y deportación de inmigrantes del presidente Donald Trump, no ha cambiado su rutina de acudir temprano todos los días al sitio de reunión, donde decenas de jornaleros como él, esperan a que alguien acuda a ofrecerles trabajo por unas horas, un día o más.

“No hay de otra. Uno tiene que salir a trabajar para comer”, sostuvo el inmigrante indocumentado de 42 años de edad originario de Ciudad Victoria, en el estado mexicano de Tamaulipas.

Rodríguez esta consciente del riesgo que corre ahora al acudir al sitio conocido como “Centro Laboral de Plano”, ubicado en ese suburbio al norte de Dallas, Texas, donde diariamente se reúnen entre 100 y 200 personas, que anotados en una lista esperan ahí, a que pase alguien que ese día requiere de trabajadores.

La gran mayoría de los que acuden al Centro Laboral de Plano son inmigrantes indocumentados, originarios de México, Centro y Sudamérica y para muchos eso convierte al sitio en un posible objetivo de los agentes de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE).

“Uno sabe que esta expuesto a eso, pero ¿qué te queda? Ni modo de quedarte escondido en tu casa todo el tiempo”, comentó José Luis Pineda, otro de los inmigrantes que acuden regularmente al lugar en busca de trabajo, que suelen múltiples oficios, desde limpiar jardines y perforar zanjas, hasta cargar y descargar camiones.

Pineda dijo que antes de salir de su casa todos los días, se persigna, encomendándose a Dios, para que lo proteja. “En la calle, en el trabajo, hay muchos riesgos y el que te topes con los agentes de migración viene a ser nomás otro de esos riesgos”, señaló.

“Uno sabe a lo que esta expuesto, cuando cruza la línea”, dijo. “El que ahora las cosas se están poniendo peores, es parte de lo que uno puede esperar aquí cuando no tienes papeles”, señaló el inmigrante de 52 años, originario de Valle de Bravo, en el Estado de México.

Pineda y otros más que asisten al Centro Laboral de Plano prefieren este tipo de trabajo eventual, al de contar con un empleo fijo. “Esto es una lotería; aquí puedes ganar a veces mucho más que en un trabajo regular, pero también puedes no trabajar o ganar menos”.

Para los inmigrantes indocumentados, el Centro Laboral es una bendición, al proporcionar una forma ordenada y segura de encontrar trabajo, sin que se le exijan los “papeles” de que están autorizados a trabajar en Estados Unidos.

Para las autoridades de la Ciudad de Plano, el centro laboral ha sido también una buena solución al problema que representaba el tener a estos trabajadores deambulando por las calles y esquinas en búsqueda de trabajo y ofrece a sus residentes un sistema confiable para obtener mano de obra eventual.

Adrián Magallanes, administrador del Centro Laboral de Plano, aseguró que las políticas migratorias del presidente Trump, no han tenido efecto en el número de personas que acuden diariamente a esa instalación, operada por la Ciudad de Plano desde 1994, en respuesta a la demanda local de mano de obra temporal.

“No hemos visto ninguna disminución en la asistencia.”, dijo Magallanes. “El comportamiento sigue siendo normal”, indicó.

Magallanes dijo que desde que el trabaja en el Centro Laboral, hace más de una década, los agentes de inmigración sólo se han presentado en el lugar en dos ocasiones en misiones específicas.

“Han venido buscando a individuos, con su nombre y su fotografía, a fugitivos”, señaló.

A pesar de ello, el temor de que las autoridades migratorias coloquen a este lugar en su lista de objetivos, esta presente en la mayoría de los que acuden a buscar trabajo, aunque resignados, han incorporado el miedo sin impedir que altere su rutina diaria de vida.

“Pues es que ahora dicen que te los puedes topar dondequiera”, dijo Juan Manzanares, un inmigrante nicaragüense, al referirse a los agentes migratorios. “Ni pa’ donde hacerte”, señaló sonriendo; “dicen que cuando te toca, te toca”.

Manzanares indicó, sin embargo, que para muchos de sus vecinos y amigos, la situación es más complicada que para él, que es soltero.

“Muchos de ellos tienen familias y casas, y no quieren perderlas. Tienen miedo de dejar su casa. Todos ellos tienen miedo en este momento “, afirmó.

Dijo que ha escuchado a varios que están planeando regresarse a sus países, antes de que el gobierno federal, los separe de su hijos, o de sus pertenencias cuando son deportados.