Publicado el jueves 16 de febrero del 2017

Iniciativas contra ciudades santuario se ventilan en legislatura de Texas

Especial La Estrella

A pesar de la alarma que se activó en Texas por el avance de la ley ‘anti ciudades santuarios’ SB4, la cual fue aprobada en el Senado texano (20-11), el representante estatal de Texas por el Distrito 104, Roberto Alonzo está seguro que dicha propuesta de ley “está muerta”.

“Así como está el contenido, esa ley, al llegar a la Cámara de Diputados, está muerta, está muerta. Y ¿cómo lo sé yo? Porque yo pertenezco a esa cámara y hablé con los líderes y me han dicho que así como está la propuesta está muerta, no la vamos a mover”, afirmó Alonzo.

El representante sin embargo advirtió que, aun cuando la SB4, cuyo autor es el Senador por el distrito 28 Charles Perry, no pasará de ser una propuesta, existe ya otro proyecto de ley similar, la HB889, la cual fue introducida por el representante estatal por el distrito 99, Charlie Geren en enero de este año.

Ambas proposiciones, según Alonzo, persiguen el mismo fin: que oficiales del gobierno estatal hagan también cumplir las leyes de inmigración preguntando a cualquiera sobre su estatus migratorio. La diferencia es que la SB4 plantea castigos a los oficiales que se nieguen a ejercer leyes federales, incluyendo la cárcel, mientras que la HB889 no impondría sanciones de este tipo.

Alonzo insistió en que aunque la propuesta sea menos estricta, refiriéndose a la HB889, en su opinión no cree que una ley como esta sea aprobada en Texas a pesar de la presión del gobernador.

“No le hace que (menos estricta) se quiera aprobar cualquier propuesta, en mi opinión también va a estar muerta, porque ya lo hemos experimentado en otros estados como Arizona, donde las cortes han dicho que no es trabajo del gobierno estatal implementar leyes federales,” apuntó.

Alonzo soportó su opinión basado en que “aquí (en Estados Unidos) arriba del presidente está la constitución y la constitución dice que no se puede usar dinero local para implementar la ley federal”.

Pero el pastor Lynn Godsey, presidente de la Alianza Hispana Evangélica (A.H.E.M), pastor principal de Templo de Poder en Ennis, Texas y presidente de la Coalición Evangélica de Alianzas en Texas (CEAT), no se confía.

“Aunque digan que la SB4 está muerta en la cámara, la HB889 todavía es una víbora que está viva. Por eso yo no me quiero esperar a la audiencia, vamos a hacer algo para que antes ya esta nueva propuesta muera”, aseguró Godsey.

El pastor asegura que él se toma esta situación muy en serio pues recordó que “ya van tres veces que intentan hacernos daño. Primero en el 2011 con la HB9, luego en el 2015 con la HB185 y ahora la SB4 y su compañera la HB889”.

Aunque no dio detalles de las estrategias, el evangélico adelantó que un grupo numeroso de pastores está planeando asistir de nuevo al capitolio en Austin para el 28 de febrero donde tendrán un Día de Acción y Oración, pues asegura que no se va a quedar con los brazos cruzados.

“Yo lo veo, yo lo veo sentados ahí en nuestra iglesia. Yo veo la tristeza, el dolor, la opresión, el temor. ¿Qué clase de hombre de Dios soy yo? si me quedo con mi ciudadanía, porque soy nacido aquí, si solo hago conferencias de A.H.E.M y no doy la cara en Austin, yo no puedo”, exclamó Godsey quien ha sido un arduo luchador y defensor de los inmigrantes en Texas.

Ramiro Luna, activista pro inmigrante y quien trabajó en Arizona los años 2012 y 2014, está de acuerdo con Godsey en que no hay que confiarse.

“Yo creo que aunque digan que será difícil que pase una ley como esta, hay que seguir en pie de lucha. Hay que estar alertas porque como quiera estamos bajo ataque”, afirmó el estudiante de psicología haciendo referencia no solo a la SB4 y HB889, sino a todas las acciones ejecutivas que se han firmado respecto a los inmigrantes y refugiados.

Según Luna, de llegarse a probar una ley como esta, Texas sufrirá graves consecuencias.

“Aunque ellos no lo admitan, por ejemplo en Arizona, el estado perdió mucho dinero. Para comenzar la gente salió del estado por temor, los comercios perdieron a sus trabajadores y consumidores y, como si fuera poco, el estado tuvo que enfrentar el coste de demandas por violar derechos civiles. Ellos no dicen eso, pero es una realidad,” asentó.

Luna concluyó diciendo que, dentro de todo, se siente satisfecho porque, según él, es por crisis como estas que se une la comunidad y recordó que fue bueno observar toda la gente que se movilizó a Austin cuando se realizó la audiencia sobre la SB4 el pasado 2 de febrero.

Para el cierre de esta edición todavía no había sido designada la audiencia para que la Cámara de Representantes, discutiera dichas propuestas. Sin embargo, Alonzo aseguró que, muy a pesar de que el tema de ciudades santuarios era una prioridad para el gobernador Greg Abbott, no lo era así para los representantes estatales, dando a entender que la reunión no sería inmediata.