Publicado el viernes 03 de mayo del 2013

Origina violencia de pandillas emigración de salvadoreños hacia EU

notimex

SAN SALVADOR — La migración de salvadoreños hacia Estados Unidos ha sido motivada en los últimos años por la inseguridad en este país, en especial por amenazas y extorsiones que ejercen las violentas pandillas juveniles y el crimen organizado.

Para la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH), la economía fue y sigue siendo el motivo por el que muchos salvadoreños deciden abandonar el país en busca de un futuro mejor en Estados Unidos.

Sin embargo, indicó que en la actualidad la violencia de las pandillas pesa mucho para que familias enteras busquen otras fronteras.

En entrevista con Notimex, el encargado de la Unidad del Migrante de la PDDH, William Espino, expuso que muchos de sus compatriotas están emigrando a "raíz de las actividades de las pandillas y la criminalidad".

Las extorsiones de las pandillas contra los hogares motiva que muchas personas abandonen el territorio salvadoreño o deseen hacerlo, afirmó el activista humanitario, tras señalar que unas 300 personas emigran cada día.

Aunque El Salvador sigue careciendo de oportunidades y de empleo, lo que ha originado siempre la migración, ahora se suma "la violencia de las pandillas y el crimen organizado", agregó el activista.

Cuando una persona es extorsionada por una pandilla, la situación se torna tensa porque la amenaza involucra a todo el círculo familiar y entonces toda la familia busca irse hacia Estados Unidos, indicó.

Según Espino, el país registra migración hacia España e Italia, pero en especial a Italia, a donde viajan con la visa de turista y al final terminan quedándose en esa nación europea.

La mayoría de los migrantes son hombres en este país, aunque el flujo de mujeres es muy grande y también va en busca de un mejor futuro y de seguridad, enfatizó el activista.

Para el funcionario de la PDDH, los salvadoreños continuarán emigrando hacia Estados Unidos, pese a la reforma integral migratoria que se debate en la actualidad en ese país y que a su juicio le preocupa porque "está generando mucha expectativa" y la realidad será otra.

Consideró que los salvadoreños más beneficiados, de aprobarse la reforma migratoria, serán los más de 200 mil que están bajo el amparo del Status de Protección Temporal (TPS), porque podrán comprobar que pagan impuestos, entre otros requisitos que exigirá la normativa.

Estadísticas oficiales señalan que alrededor de dos millones 900 mil salvadoreños viven en el exterior, de los cuales dos millones 500 mil radican en Estados Unidos.

El flujo masivo de migrantes inició por la cruenta guerra que vivió el país entre 1980 y 1992.

Los salvadoreños en el extranjero envían remesas a sus familiares por alrededor de tres mil 700 millones de dólares al año, un aporte significativo para el sostén de la debilitada economía nacional.

Espino consideró que las remesas son el segundo pilar de ingreso del Estado, ya que representan el 17 por ciento del Producto Interno Bruto, aunque han venido decayendo desde los ataques terrorista en Estados Unidos del 11 de septiembre de 2001.

El viceministro de los salvadoreños en el Exterior, Juan José García, manifestó en fecha reciente que el gobierno tiene la expectativa que la reforma migratoria que promueve el presidente estadunidense Barack Obama incluya a los 200 mil connacionales amparados en el TPS.

Indicó que los salvadoreños radicados en esa nación del norte hacen su aporte a la economía de Estados Unidos, a través de sus impuestos y al renovar sus trámites de estadía y obtener el permiso de trabajo.

El presidente de El Salvador, Mauricio Funes, llevará su propia agenda bilateral en la cumbre de los presidentes de América Central con Obama, prevista para este viernes en Costa Rica, donde uno de los temas principales a discutir será el migratorio y el desarrollo de la región.

Funes reiterará a Obama la petición de la prórroga por 18 meses más del TPS para los más de 200 mil salvadoreños, así como su apoyo para que avance la reforma migratoria que busca legalizar a más de 11 millones de extranjeros que viven en esa nación.