Publicado el jueves 25 de abril del 2013

¿Cómo alimentar a un niño obeso?

Agencia Reforma

MÉXICO, DF — La obesidad está relacionada con padecimientos como diabetes mellitus tipo 2, hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebro-vasculares y alteraciones venosas, alteraciones respiratorias y alteraciones del aparato digestivo.

De acuerdo con Martha Alicia Chávez, psicoterapeuta autora del libro Hijos Gordos la obesidad es un problema familiar.

"Si en la familia hay uno o varios niños obesos, lo más probable es que también haya adultos obesos. Los adultos de cada familia deberán trabajar en conjunto con el o los niños, ya que el problema no se concentra en un solo miembro.

"Los cambios en la alimentación y en los hábitos de vida deben incluir por lo menos a los padres, pero lo ideal es que toda la familia se integre en este proceso sanador", apunta la psicóloga.

En el mismo texto, Margarita Chávez, nutrióloga y especialista en medicina tradicional china, da algunas recomendaciones específicas para la alimentación de los niños obesos:

-Consumir alimentos naturalmente bajos en grasas como granos enteros, semillas, frutas y verduras.

-Ingerir alimentos ricos en fibra como avena, linaza, semillas, legumbres, cereales integrales, frutas y verduras.

-Restringir al máximo los alimentos fritos, pues al freír los aceites se alteran sus moléculas y se generan radicales libres, que al consumirlos son cancerígenos y en general muy dañinos para la salud.

-Usar aceites saludables como el aceite de oliva, de semilla de uva o de aguacate que son ricos en ácidos grasos esenciales como el omega 3 y el omega 6.

-Evitar los productos procesados, enlatados, que contienen colorantes, conservadores y químicos en general.

-Limitar el consumo de productos animales con alto contenido de grasas saturadas y colesterol, como la yema de huevo, los quesos añejos, la leche entera, la crema de leche, los helados y las carnes.

-Eliminar de la alimentación la margarina y la manteca vegetal, que son grasas trans muy nocivas para la salud.

-Suprimir de la dieta los cereales refinados, la harina y el azúcar blanca y limitar el consumo de sal.

-Definitivamente, eliminar todos los refrescos y beber sólo agua natural o de frutas sin azúcar o jugos de frutas y verduras naturales.