Publicado el miércoles 27 de febrero del 2013

Al estilo Salinas

Agencia Reforma

MÉXICO, DF — El gobierno Federal capturó a la lideresa magisterial Elba Esther Gordillo al estilo de Carlos Salinas de Gortari.

En enero de 1989, a unos días de que Salinas asumiera la Presidencia, metió a la cárcel a Joaquín Hernández Galicia La Quina, líder de los petroleros, gremio de extracción priista.

La detención de La Quina, fue interpretada como un intento de Salinas de legitimar su elección y de tomar el control del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (SPTRM).

Entrevistado ayer vía telefónica, Hernández Galicia afirmó que la detención de Gordillo no es un "quinazo", pues consideró que ella sí traicionó a su sindicato.

"Para mí no es un ’quinazo’ como dicen, fue más bien un delito que la maestra cometió desde hace muchos años, ella llegó al SNTE traicionando, fue cómplice de conflictos.

"En cambio nosotros como petroleros, a pesar de todos nuestros defectos, no éramos partidarios de Carlos Salinas de Gortari porque empezó a privatizar, lo de nosotros fue una injusticia, lo de Elba Esther Gordillo es castigar un delito", aseveró La Quina en desde su casa en Tamaulipas.

De 90 años, Hernández Galicia fue líder del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM) por varias décadas.

La estructura de ese gremio petrolero estaba ligado al PRI.

La Quina fue detenido bajo los cargos de acopio de armas y por un presunto homicidio.

"Salinas me fregó a mí y fregó a (Carlos) Jonguitud (ex dirigente del SNTE), a mí nunca me acusaron de corrupción, vea mi expediente y no estoy acusado de ratero, me acusaron de contrabandista de armas y de matar a un hombre en mi casa, asuntos que nunca probaron, las armas me las sembró el Ejército", recordó el ex dirigente petrolero.

"Elba Esther primero traicionó a su jefe, luego tomó el control del sindicato, luego usó la política, negociaba los puestos con los partidos, los maestros son honrados, la que falló fue la líder, se aprovechó de su puesto para hacer negocio político, entonces su detención no es un ’quinazo’, es un ’justiciazo’", opinó Hernández Galicia.