Publicado el viernes 08 de febrero del 2013

Policía revisará 200 cabañas en busca de ex policía multihomicida

Notimex

LOS ÁNGELES — Autoridades policiacas de San Bernardino, California, anunciaron hoy que revisarán más de 200 cabañas desocupadas en las montañas de Big Bear ante la posibilidad de que se oculte ahí el ex policía multihomicida.

Desde la tarde del jueves se generó una intensa movilización policiaca en el área del centro vacacional de Big Bear, luego de descubrir incendiada la camioneta que conducía el ex policía Christopher Jordan Dorner, perseguido por la muerte de tres personas.

El jefe de la Oficina del Sheriff de San Bernardino, John McMahon, indicó que mantendrán la vigilancia en busca de evidencias que permitan dar con el paradero del ex policía.

Asimismo, autoridades policiacas realizaron un cateo en una desocupada propiedad de Dorner en Las Vegas, pero no se revelaron los objetos ni las pruebas decomisadas.

El pasado fin de semana, Dorner asesinó a una pareja en Irvine -la novia era hija de un capitán de policía retirado-, hirió a un policía en Corona y en Riverside mató a otro agente y dejó herido a uno más.

Autoridades policiacas han lanzado una de las más espectaculares persecusiones de los últimos tiempos en los estados de California, Nevada, Nuevo México y hasta en la frontera con México para localizar al ex policía afroestadounidense de 33 años.

La preocupación se incrementó debido a que el ex policía colocó en su cuenta de Facebook un manifiesto en el que amenazó con realizar una guerra poco convencional contra policías y sus familias.

En su texto, Dorner acusó al Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD) de haber arruinado su vida y su nombre, y declaró una guerra contra esa dependencia y las familias de los agentes.

Tras revelar algunos nombres y después de asegurar que fue humillado y despedido de manera injusta de la corporación, aseguró que acechará a esos policías. "Sé dónde trabajan, dónde viven, lo que comen y donde duermen", advirtió.

El jefe del LAPD, Charlie Beck, se mostró "extremadamente preocupado" por las amenazas de Dorner y ordenó una vigilancia especial para los agentes y personas que fueron mencionadas en el texto del ex policía prófugo.