Publicado el lunes 04 de febrero del 2013

Rastrean archivos tras explosión

Agencia Reforma

MÉXICO, DF — Tres días después de la explosión que costó la vida a 37 personas en un edificio contiguo de la Torre de Pemex, el Ejército Mexicano, la Marina y elementos de Protección Civil se dedicaron a rastrear todos los documentos de la paraestatal entre los escombros.

Un grupo de 30 militares con palas, picos, palos y varillas se puso manos a la obra, tras recibir la instrucción de buscar papeles en los montículos de cascajo que se fueron acumulando afuera del edificio B2, donde ocurrió el siniestro.

Los militares recibieron bolsas de plástico color negro y verde para acopiar la papelería dispersada entre piedras, vidrios y pedacería de muebles destruidos.

Según el procedimiento observado, una vez que llenaban las bolsas, éstas se colocaban sobre carretillas y contenedores de basura ecológicos, que a su vez eran trasladados a unos 100 metros de distancia y vaciados en el piso, para que personal de Pemex hiciera una revisión más exhaustiva.

La recolección de documentos se realizó al mismo tiempo que los rescatistas hallaban los últimos tres cadáveres enterrados entre los escombros.

Personal de Protección Civil dijo en la víspera que durante la explosión se perdieron auditorías y actas patrimoniales de Pemex correspondientes a sus áreas de Refinación y Gas, Exploración y Producción que estaba en una bodega del sótano.

Oficialmente, la paraestatal primero mencionó que en el sitio había documentación general sobre Pemex Refinación, sin embargo, luego precisó que los expedientes sólo correspondían al área de Recursos Humanos.

Entre los papeles observados, había boletos de avión, contratos de personal, solicitudes de trabajo, fotografías, recibos de Telmex, copias de credenciales de elector y la Clave Única de Registro de Población de varias personas, además de facturas y otros comprobantes de gasto.

Los militares levantaron, por ejemplo, un boleto de avión México-Poza Rica-México a nombre de José Javier Cruz Arriaga, quien entre el 16 y 18 de julio haría este viaje redondo por Aeromar, en los vuelos 326 y el 309.

Los documentos de mayor antigüedad observados datan de 2005, como es un memorándum firmado el 2 de diciembre de ese año por un director de departamento de almacén, de nombre Adrián Rodríguez Segura, adscrito a la dirección Corporativa de Administración.

Entre las piedras había papeles del personal sindicalizado adscrito a las oficinas centrales de Pemex Refinación, de julio de 2006, así como solicitudes de pedidos de la misma área de la paraestatal, con fechas estimadas de entrega del 31 de diciembre de 2008.

La mayor parte de los papeles sueltos estaban arrugados, como si los hubiese comprimido un puño.

En el edificio B-2 se encuentra el área de Recursos Humanos, a la que estaban adscritos la mayor parte de los fallecidos en el siniestro. Funcionarios dijeron que el Órgano Interno de Control de Pemex tiene sus oficinas en la Torre central y el edificio B-1.