Publicado el viernes 01 de febrero del 2013

Hacia la reforma migratoria

Apoyo y cautela ante el proyecto de un grupo de senadores

Especial La Estrella Digital y Star-Telegram

DALLAS — En el plano local no se hizo esperar la reacción de apoyo de organizaciones comunitarias después que en Washington un grupo bipartidista de senadores anunció un plan para la reforma migratoria que podría definir el status de 11 millones de inmigrantes indocumentados hispanos.

Asimismo inmigrantes sin documentos asumen su optimismo con cautela.

Coalición de apoyo

En conferencia de prensa líderes de la organización que denominaron como Coalición Mega Marcha, calificaron el plan de los senadores como “un buen comienzo” al debate sobre el tema migratorio que esperan culmine este año con legislación aprobada por el Congreso.

“Estamos aquí para mostrar nuestro apoyo al presidente Obama ya que pasamos el momento decisivo para aprobar una reforma migratoria”, dijo Domingo García quien está al frente de la coalición.

En su mensaje también amenazaron con remover de sus puestos públicos a aquellos representantes políticos que se opongan a una reforma.

La coalición, compuesta de 18 organizaciones entre las que destacan LULAC, Dream Act Coalition y grupos religiosos tiene por lo menos 100,000 miembros, informó Héctor Flores, miembro de LULAC.

Ramiro Luna, fundador de la Dream Act Coalition lanzó una advertencia a servidores públicos.

“Agradecemos a quienes están con nosotros, pero aquellos que se opongan sentirán nuestro impacto y serán removidos de sus puestos públicos”, dijo Luna.

Flores, por su parte, agregó que la fuerza política de los latinos continúa creciendo y fue clara para los republicanos durante las elecciones de noviembre.

“Hoy marchamos y mañana votamos”, repitió Flores varias veces seguido por los llamados Dreamers quienes corearon esa consigna al unísono.

Por su parte Fernando Dubove, un abogado experto en leyes de inmigración y miembro de la coalición, dijo que unos 6 millones de residentes del país que no tienen documentos legales serían ayudados si el Congreso y el presidente Obama ajustan las leyes ya existentes.

“Son gente que ya han sido aprobados pero esperan de 10 a 20 años para que les lleguen sus papeles; es cuestión de ineficacia”, dijo Dubove.

Optimismo y cautela

Muchos inmigrantes indocumentados, como la oriunda de Fort Worth Sandra Tovar, de 25 años, tratan de ser optimistas, pero también muestran cautela.

Tovar, quien recientemente recibió la Acción Diferida, recuerda múltiples esfuerzos fallidos para reparar las leyes migratorias. Las consecuencias incluyen una ola de reacciones antiinmigrantes en comunidades locales.

Estados como Arizona, Alabama y Georgia implementaron sus propias leyes de migración que estaban dirigidas para que los inmigrantes indocumentados abandonaran esos estados. Varias comunidades en Texas, Florida y Carolina del Norte, entre otros estados, su inscribieron al programa 287(g). De acuerdo con la Agencia de Inmigración y Aduanas (Immigration and Customs Enforcement, ICE) casi 60 agencias de policía locales en 21 estados operaron el programa.

Recientemente Tovar se reunió con otros activistas para una sesión estratégica en el Catholic Men’s Club en el norte de Fort Worth.

“Todavía hay ese sentimiento de no saber qué es lo que va a pasar y tener miedo”, dijo. “Sabemos que puede ser todo o nada”.

Tovar asistió a Texas A&M University con la ayuda de becas, obtuvo un título en Ciencias en mayo del 2011, pero sin su estatus legal tuvo que limpiar casas para ganar dinero.

Tovar solicitó la Acción Diferida en septiembre, en diciembre obtuvo la carta de aprobación, ahora trata de obtener su licencia de conducir y un trabajo.

“Todavía no podemos recibir todos los beneficios que alguien con residencia tiene”, dijo. “Aunque documentados, todavía somos indocumentados. Nos llamamos a nosotros mismos ‘DACAmented’”.

Ese último término se refiere a la combinación de las palabras “deferred action” y “documented”, explicó Tovar.

Karina Velázquez, de 17 años, una estudiante de último año de la preparatoria North Side de Fort Worth, dijo que muchos inmigrantes hablan favorablemente de Obama. Las acciones que ha tomado para ayudar a los inmigrantes no han pasado desapercibidas.

“Él nos ha dado esa esperanza para una reforma migratoria”, dijo Velázquez.

Velázquez tenía tres años cuando su familia se cambió de Guanajuato a Fort Worth. Ella solicitó la Acción Diferida y ahora trata de ayudar a otros inmigrantes.

“Decidí tomar acción”, explicó. “No quería cruzarme de brazos y simplemente beneficiarme con el trabajo duro de otros”.

Con información de McClatchy.