Publicado el viernes 01 de febrero del 2013

Lamenta Argentina que Gran Bretaña siga creyendo que es un imperio

Notimex

BUENOS AIRES — El gobierno de Argentina lamentó hoy que Gran Bretaña siga creyendo que es un imperio que puede controlar la política exterior de otros países, como lo pretende hacer en la discusión sobre la soberanía de las Islas Malvinas.

"Gran Bretaña cree que es un imperio y que puede aplicar sus políticas imperiales sobre los países soberanos y eso es inaceptable para Argentina", advirtió el ministro argentino de Relaciones Exteriores, Héctor Timerman.

El jefe de la diplomacia argentina agregó que Gran Bretaña "se maneja con el derecho colonial" al incumplir resoluciones de la Organización de Naciones Unidas (ONU), a diferencia de Argentina, que se rige por el derecho internacional.

De esta manera, la cancillería local fijó su posición luego del debate que se generó porque Argentina canceló una reunión con Gran Bretaña en torno a las Malvinas, debido a que el país europeo insistió en invitar a los habitantes de las islas.

Con respecto a la cita que tenía pactada la semana próxima en Londres con su colega británico William Hague, el canciller Timerman explicó que era una reunión entre cancilleres, así que no tenía por qué haber terceras partes, mucho menos los malvinenses.

Advirtió que "es extraño" que Gran Bretaña haya querido imponer esta condición, sobre todo después de haberse tardado 35 días en responder la invitación a un encuentro bilateral.

"Por primera vez el Foreign Office ha cambiado su posición y rechaza reunirse a menos que estén presentes habitantes en las Islas Malvinas como una suerte de supervisores del diálogo entre dos Estados soberanos", señaló.

Tal situación es inaceptable, agregó Timerman, porque "desde 1975 Naciones Unidas concluyó que el tema es una cuestión bilateral que debe ser resuelto entre los gobiernos soberanos de la Argentina y el Reino Unido".

La cancelación del encuentro, que iba a ser el primero es décadas, se da en vísperas del referéndum que los ciudadanos de Malvinas realizarán en marzo para votar si quieren seguir perteneciendo a Gran Bretaña, o ser parte de Argentina.

Los resultados serán previsiblemente favorables a la posición de los ingleses, por lo que el gobierno argentino ya ha anticipado su rechazo a la consulta.