Publicado el viernes 25 de enero del 2013

Inicia batalla por reforma migratoria en Estados Unidos

Agencia Reforma

WASHINGTON, EU — La Casa Blanca y un grupo bipartidista de senadores lanzarán iniciativas separadas la semana próxima para reanudar las negociaciones tendientes a reformar el sistema de inmigración, una cuestión que ha languidecido en Washington durante años.

El presidente Barack Obama inicia su nueva ofensiva en busca de la reforma durante un viaje a Las Vegas el martes. Una fuente cercana al grupo de trabajo en el Senado dijo que se proponen lanzar sus iniciativas al mismo tiempo que el mandatario.

Aun antes de que se revelen formalmente esos planes, está surgiendo consenso sobre varios puntos clave, sobre todo la necesidad de establecer algún tipo de camino a la ciudadanía para los once millones de inmigrantes que están en Estados Unidos sin documentación.

La Casa Blanca y los demócratas en el Senado favorecen un paquete legislativo amplio, mientras algunos legisladores republicanos prefieren lidiar con el tema por medio de proyectos de ley separados.

Las propuestas marcarán el comienzo de lo que presumiblemente será una campaña áspera y conflictiva después de las elecciones del 2012 en que la mayoría abrumadora de los hispanos votó por Obama. También representa un aviso para algunos líderes republicanos de que su partido necesita cambiar su postura sobre la inmigración.

El propósito del grupo senatorial es elaborar un proyecto inmigratorio para marzo y aprobar la legislación en el Senado para agosto, dijo la fuente, que requirió no ser identificada.

Para Obama, una reforma migratoria exitosa significaría cumplir una promesa que volvió a formular a la comunidad hispana en la reciente campaña presidencial, y podría ser vital para su legado.

El presidente recibió hoy al Grupo de Legisladores Hispanos en la Casa Blanca para debatir sus inminentes propuestas.

De acuerdo con un comunicado de la Presidencia, en el encuentro Obama enfatizó que ya no hay excusa para no actuar o demorarse.

Los congresistas del caucus hispano exigen que la propuesta allane el camino para la ciudadanía de los indocumentados.

"Hemos dejado en claro que cualquier ley que no incluya una vía hacia la ciudadanía no tendrá nuestro apoyo", indicó el presidente del caucus, el demócrata Rubén Hinojosa.

"En las próximas semanas y meses, el caucus hispano se mantendrá comprometido con una reforma migratoria integral y dedicaremos todos nuestros esfuerzos a garantizar que el Presidente Obama reciba una ley para promulgarla".

Por su parte, el congresista Luis Gutiérrez, uno de los principales impulsores de la reforma, advirtió que se requiere de un trabajo en conjunto.

"Tenemos una oportunidad única de finalmente colocar al gobierno del lado de los inmigrantes trabajadores. Tenemos que trabajar juntos, el presidente, el Congreso, republicanos y demócratas, para hacer algo de inmediato", dijo Gutiérrez.

Después de su reelección, Obama prometió hacer de la reforma inmigratoria un tema prioritario en su segundo período.

Funcionarios del gobierno dicen que la iniciativa de Obama será la continuación de los principios que enumeró durante sus primeros cuatro años en la Casa Blanca. Se cree que la base de su plan será su proyecto de reforma migratoria del 2011, que establece una vía hacia la ciudadanía para los inmigrantes sin documentación, refuerza la seguridad fronteriza, dispone penalidades obligatorias para los negocios que emplean a inmigrantes no autorizados y establece mejoras al sistema de inmigración legal.

En el Senado, los legisladores que trabajan en la iniciativa migratoria incluyen a los demócratas Charles Schumer de Nueva York, Dick Durbin de Illinois y Robert Menéndez de Nueva Jersey, así como los republicanos John McCain de Arizona, Lindsey Graham de Carolina del Sur y Marco Rubio de Florida, según asistentes senatoriales.