Publicado el jueves 24 de enero del 2013

Aparece al-Assad en una mezquita de Damasco

Notimex

JERUSALÉN — El presidente de Siria, Bashar al-Assad, asistió a una mezquita de Damasco, en su primera aparición pública y televisada desde el 6 de enero cuando propuso un plan de paz y denunció una conspiración extranjera en su país.

La televisión estatal siria mostró a al-Assad rezando en la mezquita de Al Afram, en el barrio de Al Muayirin, con motivo de la fiesta musulmana que conmemora el nacimiento del profeta Mahoma hace 15 siglos.

En las imágenes se ve al mandatario sirio –vestido de traje y corbata negros– sentado entre el ministro de Asuntos Religiosos, Mohamed Abdel Settar, y el gran mufti de Siria, Ahmad Hassoun, la autoridad religiosa sunita con más jerarquía en el país.

La televisión también mostró el momento en que al-Assad saluda a los fieles dentro de la mezquita luego de escuchar el sermón del imán Ahmad al Yazairi, en el que dijo: "Que Alá proteja al presidente de nuestro país, el doctor Bashar al-Asssad".

Las autoridades religiosas hicieron un llamado a realizar mañana viernes oraciones masivas en todas las mezquitas para pedir por la paz y el restablecimiento de la seguridad en el país, escenario de una guerra civil desde hace más de 22 meses.

La última aparición pública de al-Assad fue el pasado 6 de enero cuando propuso un plan de reconciliación nacional que contempla el cese del suministro internacional de armas a los rebeldes, la formación de un nuevo gobierno y la elaboración de una nueva Constitución.

Su nueva aparición en público tuvo lugar poco después de que las fuerzas del régimen sirio bombardearon bastiones rebeldes cerca de Damasco y en la ciudad de Homs, donde en los últimos cinco días 73 personas han muerto.

Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), aviones de combate sirios lanzaron ocho ataques aéreos en el suburbio de Daraya, al suroeste de Damasco, como parte de la ofensiva del régimen para expulsar a los rebeldes de los poblados que rodean la capital siria.

Debido a su estratégica ubicación cerca de una base militar, la tropas gubernamentales han golpeado durante semanas las posiciones rebeldes en Daraya.

En tanto, en el noreste kurdo del país prosiguen los combates entre rebeldes sirios y combatientes de la Unión Democrática Kurda –rama siria del Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK)–, los cuales han dejado en la última semana 56 muertos.