Publicado el miércoles 16 de enero del 2013

Tibia reacción en el Congreso a propuestas de Obama contra armas

Notimex

WASHINGTON — Las iniciativas del presidente estadunidense Barack Obama para enfrentar la violencia armada generó hoy reacciones encontradas entre grupos que se oponen y apoyan esas medidas, además de un tibio recibimiento en el Congreso.

Aún entre los demócratas, el llamado de Obama a retomar algunas leyes como la prohibición de las armas automáticas de asalto fue tomado con reserva, evidenciando la difícil cuesta que enfrentarán y la enorme carga política que conllevan.

El líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, evitó toda mención sobre esta demanda en particular, aunque dijo que se comprometía a que la cámara alta aborde una legislación que haga frente a la violencia armadas.

La tragedia de la escuela de Sandy Hook, en Connecticut, fue "el último y triste recordatorio de que no estamos haciendo lo suficiente para proteger a nuestros ciudadanos", dijo Reid en un comunicado.

El tiroteo ocurrido en diciembre pasado, y que causó 27 muertos -entre ellos 20 niños- fue una alusión recurrente en el anuncio hecho por Obama en la Casa Blanca.

En contraste, la líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, se refirió de manera directa al tema de las armas de asalto, calificando las acciones ejecutivas como "necesarias", aunque admitió que son insuficientes para confrontar esta violencia.

"El Congreso debe hacer su parte sin mayor demora para fortalecer el sistema de verificación de antecedentes y sacar (de circulación) las más peligrosas armas de asalto y cargadores", dijo Pelosi en un comunicado.

Entre sus demandas al Congreso, Obama incluyó una para prohibir la venta de cargadores con capacidad superior a 10 balas.

Por su parte, el líder de la cámara baja, el republicano John Boehner, optó por un tono mesurado en su reacción al anuncio, evitando la postura de ataque adoptada en otras instancias.

Michael Steel, vocero de Boehner, dijo que serán los comités competentes los que revisarán estas recomendaciones "y si el Senado aprueba una ley, nosotros la vamos a revisar".

Mientras que la Asociación Nacional del Rifle (NRA) optó por un tono mesurado, aunque señaló que las medidas y propuestas de Obama "afectarán sólo a los legítimos propietarios de armas y nuestros niños continuarán vulnerables a más tragedias".

El tono de su comunicado contrastó con el de un anuncio de televisión difundido la víspera, en el que involucró a las hijas del mandatario.

La NRA llamó a Obama "hipócrita elitista" por no estar a favor de desplegar guardias armados en las escuelas, como los que protegen a sus hijas.

El vocero presidencial Jay Carney reaccionó con malestar indicando que la mayoría de los estadunidenses "están de acuerdo que los hijos de un presidente no deben ser usados como peones en una batalla política".

"Llegar tan lejos y hacer de la seguridad de las hijas del presidente un tema para atacar resulta repugnante y cobarde", dijo Carney en un comunicado en respuesta al anuncio televisivo.

El presidente de la agrupación Campaña Brady para Prevenir la Violencia Armada, Dan Gross, destacó el liderazgo de la Casa Blanca en este empuje, derivado de un proceso de consulta encabezado por el vicepresidente Joe Biden.

"En los próximos días vamos a trabajar con la administración para dar voz a los estadunidenses que apoyan de manera firme la políticas legislativas de sentido común que pueden prevenir de inmediato la violencia armada", indicó Gross en un comunicado.