Publicado el jueves 10 de enero del 2013

Ley fiscal es ‘solución temporal’

Podría tener repercusión en la reforma migratoria

Especial La Estrella Digital

FORT WORTH — Mientras que la Casa Blanca la califica como una “victoria para la clase media”, politólogos la definen como una “farsa” y “una solución temporal”, aunque también ven que podría beneficiar a los inmigrantes al repercutir en una reforma migratoria.

Se refieren a la ley fiscal acordada la noche del 31 de diciembre pasado la cual, entre distintas disposiciones, evitó una recesión económica al esquivar el temido “abismo fiscal”.

Ese acuerdo, dicen, podría tener resultados positivos para los inmigrantes indocumentados gracias al capital político que recibió el presidente Barack Obama, el cual le puede dar la pauta para unir a los legisladores de los dos partidos en los debates que vienen, tales como el control de la venta de armas y la reforma migratoria, entre otras cuestiones. El pacto que derivó en la promulgación presidencial fue acordado minutos antes de que expirara la ley firmada por el presidente George W. Bush, luego de semanas de intensas negociaciones en el Congreso y entre el presidente Obama y el presidente de la Cámara de Representantes John Boehner.

La mayoría de estadounidenses considera este acuerdo como una victoria para el presidente Obama, según resultados de una encuesta publicada el lunes 7 de enero por el Pew Research Center.

Por su parte los observadores consultados señalan que no recorta el presupuesto federal ni resuelve el déficit del país, aunque podría conducir a una reforma migratoria.

La victoria de Obama, dicen, podría abrir las puertas para una cooperación entre ambos partidos para reformas como la migratoria.

“La Ley del Abismo Fiscal fue una especie de farsa ya que no corta el gasto y los ingresos que crea no son suficientes”, dice el profesor de Ciencias Políticas de la University of Texas en Arlington, Allan Saxe.

“Pero gracias a esto la inmigración podría ser manejada por los dos partidos”, observa Saxe.

Greg Vaquera, presidente de la Cámara de Comercio Hispana de Grand Prairie, no oculta su preocupación al afirmar que el déficit es una nube negra que intimida a los pequeños comerciantes quienes prefieren no invertir, ya que temen que los impuestos sean incrementados para resolver la deuda nacional que cada año crece en más de un billón de dólares.

“Si gastamos más de lo que ganamos, nunca vamos a estabilizar el déficit y por lo tanto esta ley es sólo una curita y una medida temporal”, dice Vaquera en su calidad de representante del empresariado hispano.

Por su parte Cal Jillson, también profesor de Ciencias Políticas en la Southern Methodist University, afirma que aunque no espera que la división en el Congreso se disuelva pronto, concuerda en que los dos partidos ahora podrían trabajar en una reforma migratoria.

Además “la pérdida (de votos) entre los republicanos durante el 2012 convenció a algunos de ellos de que necesitan un mensaje más positivo entre los hispanos”, dice Jillson.

Jillson indica que si el presidente Obama toma la iniciativa, el debate sobre una reforma migratoria podría iniciar en la segunda mitad del 2013 y principios del 2014.