Publicado el miércoles 02 de enero del 2013

Aprueban plan contra "precipicio fiscal"

Reconoce Obama aval legislativo

Notimex

WASHINGTON — La Cámara de Representantes aprobó hoy en una inusual sesión nocturna el plan aprobado por el Senado la madrugada de ayer a fin de evitar que Estados Unidos siga en el llamado "precipicio fiscal".

Con una votación de 257 a favor, incluido el voto del presidente de la Cámara Baja, John Boehner, y 167 en contra, el plan fiscal será enviado al presidente Barack Obama para su promulgación.

"Este es el recorte de impuestos más grande de la historia", proclamó desde la tribuna el presidente del subcomité de Comercio, el republicano Ken Brady.

Nancy Pelosi, líder de la minoría demócrata de la Cámara Baja, había apelado poco antes del voto final al "patriotismo" de los legisladores de ambos partidos para aprobar la extensión del recorte de impuestos a la clase media.

Un total de 172 demócratas y 85 republicanos votaron a favor, mientras 151 republicanos y 16 demócratas votaron en contra, además de registrarse ocho abstenciones. Se requerían 217 votos para la aprobación debido a que existen tres vacantes.

El liderazgo republicano decidió someter el plan a voto antes de la reanudación de sesiones de la Bolsa de Valores de Wall Street el miércoles y antes de la toma de juramento de la nueva legislatura el jueves 3 de enero.

Con una votación de 89 votos a favor y ocho en contra, el Senado aprobó abrumadoramente esta madrugada su versión del plan fiscal, que mantiene los recortes de impuestos a la clase media sin incluir reducciones al gasto público.

El plan aprobado mantiene de manera permanente los recortes de impuestos a la clase media, una medida que se estima ayuda a 114 millones de contribuyentes.

Sólo personas con ingresos de más de 400 mil dólares y familias con más de 450 mil dólares anuales tendrán impuestos más altos, al pasar de una tasa de 35 por ciento al 39.6.

El seguro de desempleo, que estaba previsto expirara el lunes, se extenderá a dos millones de personas y se evitarán los recortes en los pagos a médicos por la cobertura de Medicare, el seguro de salud para las personas mayores de 65 años.

La iniciativa mantiene además en su nivel de 4.2 por ciento el impuesto por pagos de nómina.

Asimismo se posponen durante dos meses los recortes de gasto civiles y militares por más de 100 mil millones de dólares, en tanto se negocia un paquete más amplio de reducción del déficit.

Reconoce Obama aval legislativo

El presidente Barack Obama celebró esta noche la aprobación del plan fiscal que sacará a Estados Unidos del llamado "precipicio fiscal" y agradeció el espíritu bipartidista que permitió el aval del Senado y la Cámara de Representantes.

En una inusual aparición en la Sala de Prensa de la Casa Blanca poco antes de la medianoche, Obama destacó que la abrumadora mayoría de los estadunidenses y de los pequeños negocios no verán un alza de impuestos, pues sólo afectará al 2.0 por ciento de la población.

"Todos reconocemos que este sólo es un paso en el esfuerzo más amplio por enderezar nuestra economía y crear oportunidades para todos. El hecho es que el déficit es aún demasiado grande e invertimos poco", señaló Obama, flanqueado por el vicepresidente Joe Biden.

Obama dijo "estar muy abierto a la negociación" para discutir el tema del déficit, expresó su expectativa de que se pueda aprobar un paquete con "menos drama" y que se discutan otras iniciativas de la agenda legislativa como la reforma migratoria.

La aprobación del plan fue vista como una victoria política mayor para Obama, quien se reeligió en los comicios del 6 de noviembre último con la promesa de subir impuestos a los estadunidenses más ricos, aunque al final cedió a algunas exigencias republicanas.

Obama buscaba elevar los impuestos a todas las familias con ingresos superiores a los 250 mil dólares anuales, pero debió conformarse con un incremento a parejas con ingresos de más de 450 mil dólares.

Pero el Partido del Té fue visto como el principal perdedor, toda vez que su líder Eric Cantor había anunciado su rechazo a cualquier alza de impuestos, incluido al plan del Senado. Al final el Partido del Té fue arrollado por los republicanos menos radicales.

Fue una jornada legislativa maratónica. La Cámara de Representantes aprobó en una inusual sesión nocturna el mismo plan sancionado por el Senado esta madrugada a fin de evitar que Estados Unidos siga en el llamado "precipicio fiscal".

Con una votación de 257 a favor, incluido el voto del presidente de la Cámara Baja, John Boehner, y 167 en contra, el plan fiscal podrá ahora ser promulgado por Obama.

En horas de la madrugada el plan pactado entre el vicepresidente Biden y el líder republicano del Senado, Mitch McConnell, había sido aprobado abrumadoramente en el Senado por 89 votos a favor y ocho en contra.

En la Cámara Baja, donde enfrentaba mayor oposición, un total de 172 demócratas y 85 republicanos votaron a favor, mientras 151 republicanos y 16 demócratas votaron en contra, además de ocho abstenciones.

Con su aprobación en ambas cámaras, sólo resta su promulgación por el presidente Obama.

El liderazgo republicano decidió someter el plan a voto antes de la reanudación de sesiones de la Bolsa de Valores de Wall Street el miércoles y antes de la toma de juramento de la nueva legislatura el jueves 3 de enero.

El plan aprobado mantiene de manera permanente los recortes de impuestos a la clase media, una medida que se estima ayuda a 114 millones de contribuyentes.

Sólo a personas con ingresos de más de 400 mil dólares y familias con más de 450 mil dólares anuales tendrán impuestos más altos al pasar de una tasa de 35 por ciento al 39.6.

El seguro de desempleo, que estaba previsto a expirar el lunes, se extenderá a dos millones de personas y se evitarán los recortes en los pagos a médicos por la cobertura de Medicare, el seguro de salud para las personas mayores de 65 años.

La iniciativa mantiene además en su nivel de 4.2 por ciento el impuesto por pagos de nómina.

Asimismo se posponen durante dos meses los recortes de gasto civiles y militares por más de 100 mil millones de dólares, en tanto se negocia un paquete más amplio de reducción del déficit.