Publicado el viernes 28 de deciembre del 2012

Unen su voz

Organizaciones lanzan movimiento nacional para impulsar reforma migratoria

Especial La Estrella Digital

DALLAS — Poco antes del fin del 2012, un grupo de 10 voluntarios fijaban las estrategias básicas para lograr una reforma migratoria durante el 2013.

La reunión en Dallas de miembros de Proyecto Inmigrante, encabezados por su director ejecutivo, Douglas Interiano, fue en respuesta a un llamado de acción para respaldar un movimiento nacional trazado antes.

El llamado de ayuda se lanzó por medio de un masivo correo electrónico que el director ejecutivo del Border Network for Human Rights, Fernando García, mandó a miles de organizaciones con el fin de lograr una reforma migratoria.

Así nació el grupo conocido como el Reform Enforcement Caucus (la Asociación Política para la Ejecución de una Reforma).

Organizadores dicen que en cuestión de horas después de mandar el comunicado ya eran decenas las organizaciones que estaban de acuerdo en firmar un compromiso. En días el número ascendió a más de 120 y esperan que cientos más sean parte del movimiento.

Además de Proyecto Inmigrante, entre las organizaciones que respondieron se encuentran redes nacionales como la American Civil Liberties Union (ACLU) y a nivel estatal como la Reform Immigration for Texas Alliance (RITA).

García incluyó en su lista a la Casa Blanca y a miembros claves del Congreso aprovechando el ambiente político en Washington después de las elecciones que dieron la victoria del presidente Barack Obama y la derrota a los republicanos.

Es una ola de cambio en el que hasta la Casa Blanca participa. Como respuesta a una petición de entrevista con el presidente Barack Obama sobre el tema, su vocero para la prensa hispana, Luis Miranda, mencionó lo que recientemente dijo el presidente sobre el tema durante una conferencia de prensa.

“Tenemos que aprovechar el momento. Y mi expectativa es que tengamos una propuesta y empecemos el proceso en el Congreso muy pronto después de mi inauguración”, dijo Obama durante una conferencia de prensa.

García y otros observadores dicen que después de las elecciones los republicanos se dieron cuenta que la población del país ha cambiado y con esta la base de votantes.

“Por primera vez demócratas y republicanos piden un camino a la ciudadanía para los 11 millones de inmigrantes indocumentados del país” manifiesta García.

Por su parte Maribel Hastings, asesora ejecutiva de America’s Voice, una organización nacional que promueve una reforma en las leyes de inmigración, señala que los republicanos se dieron cuenta que ya no pueden atraer el voto hispano con propuestas de leyes antiinmigrantes y que necesitan del voto hispano.

Hastings advierte que los republicanos ya no pueden continuar ganando puestos públicos con su base tradicional de votantes blancos y conservadores.

“Las elecciones dejaron evidente el valor del voto latino, que necesitan el voto de los hispanos para ganar puestos y les hizo abrir los ojos a los políticos de ambos partidos, lo que hace del 2013 un año propicio para promover una reforma,” indicó Hastings. “Los planetas están alineados para una reforma migratoria,”.

Hastings y García concuerdan que millones de hispanos votaron por Obama como respuesta a la decisión ejecutiva llamada Acción Diferida que provee oportunidad de estudio y trabajo a millones de jóvenes indocumentados que califiquen y que fueron traídos al país por sus padres.

Pero además votaron por Obama porque esperan una reforma migratoria.

“Es hora que el presidente Obama cumpla con la promesa rota del 2008 cuando prometió una reforma migratoria que todos sabemos no cumplió”, añadió Hastings.

Y por parte de los republicanos, según Hastings, el día después de las elecciones empezaron a discutir el tema de una reforma migratoria como una oportunidad de decirles a los latinos que los republicanos están de su lado y así ganarse su voto.

García subraya como uno de los obstáculos principales el que los conservadores continúen con el argumento que se tiene que asegurar las fronteras y la seguridad interna del país.

“Es muy probable que muchos conservadores argumenten que primero hay que asegurar las fronteras y hasta pidan un incremento en la seguridad fronteriza y también pidan más redadas”, reconoció Gómez.

Hay además otros temas que podrían tomar los primeros lugares de prioridad para el presidente como son la economía y el control de armas debido a la masacre ocurrida en Connecticut.

“Nada se puede dar por seguro”, advierte Hastings.

Para una voluntaria de Proyecto Inmigrante, quien pidió no se usara su verdadero nombre ya que por más de 22 años se encuentra en el país de manera indocumentada, una reforma migratoria sería lo justo y beneficioso para el país.

La voluntaria de Proyecto Inmigrante tiene dos hijos, uno nacido en el país, y una deportación de cualquiera de los miembros de su familia sería devastador.

“El estar aquí ilegalmente no solamente tiene un costo emocional sino que el país no está sacando el potencial empresarial que tenemos los inmigrantes”, señala la voluntaria. “Ya es hora de una reforma migratoria”.