Publicado el jueves 20 de deciembre del 2012

Ante la violencia en México migrantes buscan rutas de tránsito alternas

Especial La Estrella Digital

Alertan activistas comunitarios y defensores de derechos humanos que la violencia ejercida en la ruta del migrante pone a Durango como una ruta alterna para llegar a la frontera.

Por años, migrantes mexicanos, centro y sudamericanos han recorrido “la ruta migrante” comprendida desde la región de Los Altos, en Chiapas, pasando por Tenosique, en Tabasco, hasta llegar a Veracruz, y de ahí hasta Nuevo Laredo, Tamaulipas.

Sin embargo, los robos, secuestros, extorsiones y asesinatos que inciden de manera directa en los migrantes, los ha obligado a buscar nuevas rutas, siendo Durango una de ellas.

Esta alerta fue hecha por defensores de derechos humanos y de los migrantes ante legisladores, representantes comunitarios y miembros de diversas organizaciones de Durango, en el Foro Abriendo las Puertas de la Esperanza.

Rubén Díaz, del Movimiento Migrante Mesoamericano; Ana María Ugalde Chávez y Martín Martínez Ríos de la Estancia González y Martínez en Querétaro; y Fabiola Mancilla de la organización Somos una Voz de Guanajuato, coincidieron en la necesidad de que el gobierno de Durango, para prevenir consecuencias graves, actúe para prevenir el flujo de migrantes que para el 2013 estiman sea de más de 2 millones y medio.

Díaz señaló que el dato está sustentado en las denuncias hechas por Amnistía Internacional, y también por el súbito interés de los republicanos en el Congreso de EU por encontrar una solución al problema migratorio, que actuará como imán, y sumado a ello las crisis económicas que continúan afectando a México y Centroamérica.

“Durango por su situación geográfica y a pesar del índice de violencia que existe será una ruta alterna para los migrantes, esto también llevará a la necesidad de una mejor capacitación de los funcionarios gubernamentales y a un irrestricto respeto de los derechos humanos, albergues y organizaciones que brinden protección a los migrantes”.

Agregó que el nuevo gobierno de Enrique Peña Nieto no ha dado muestras de ninguna política pública que hable sobre migración ni tampoco el interés de se genere una nueva estructura para permitir el paso seguro de los migrantes por territorio nacional.

María Elena Gutiérrez, hondureña acompañada de su hija Daniela de 7 años, viajaron en el “lomo de la Bestia” (el tren de carga que recorre gran parte de la ruta señalada desde Chiapas), se dirigen a Fort Worth, donde los esperarían amigos para recibirlas.

“Vengo huyendo de lo malo del tren, cada parada nos piden los oficiales doscientos pesos y si no, nos bajan o me quitan a mi niña, ya lo quisieron hacer los malos pero traía algo de dinero, ahorita ya me quedé sin nada”.

Mancilla, quien dijo trabajar con migrantes mutilados y presos, aseveró que una nueva vertiente de la violencia que se vive en México es la de mutilaciones, donde tanto los que han sufrido de accidentes en la llamada Bestia, así como por ser víctimas de la delincuencia demuestran que eso es un nuevo grado de violencia que impera en la ruta de los migrantes.

César Valenciano Vázquez, presidente de Casa Durango Dallas, expresó que las circunstancias que se vive en Durango es un gran reto que tendrá que afrontar la entidad.

“Desgraciadamente en Durango ninguna dependencia estatal está capacitada ni preparada para ello; el gobierno tendrá que encender los focos rojos para fortalecer el respeto a los derechos humanos y que no se dañe más a los migrantes que ya utilizan a Durango como ruta alterna”.

Valenciano dijo también que desde Dallas pugnarán por la creación de albergues y por que se respeten los derechos humanos de quienes crucen por Durango.