Publicado el lunes 17 de deciembre del 2012

Afirman que Adam Lanza no sentía el dolor

Cuando lo cuidaba de niño, le pedían al niñero no perderlo de vista

Agencia Reforma

CONNECTICUT — Adam Lanza, autor de la masacre en una escuela primaria de Connecticut, padecía una condición médica que no le permitía sentir dolor alguno, reveló hoy Richard Novia, encargado de seguridad del distrito escolar al que asistía el asesino cuando era niño.

Desde el viernes, investigadores intentan armar el rompecabezas sobre la personalidad de Adam Lanza y los motivos que lo llevaron a irrumpir en una escuela primaria de Newtown, Connecticut, y masacrar a 26 personas, 20 de ellas niños, antes de quitarse la vida.

Muchas de las claves de la masacre podrían hallarse en su solitaria vida, marcada por el divorcio de sus padres, pero sobre todo las respuestas podrían ser esta enfermedad que le impedía sentir, según reveló The Daily Beast.

De acuerdo con algunos medios locales, la madre de Lanza, Nancy, siempre se mostraba preocupada por la condición mental de su hijo, pues parecía que, en algunos momentos, el pequeño tenía problemas similares al autismo, por lo que decidió sacarlo de la secundaria y educarlo en casa.

Sin embargo, la angustia de la madre se incrementó con los años, pues, según amigos de la familia, la mujer decía que el muchacho había comenzado a quemarse con un encendedor con tal de sentir algo. A los 20 años, Adam parecía tener pocos o ningún amigo. No tenía trabajo, y aparentemente tampoco contaba con una cuenta de Facebook. Lanza ni siquiera apareció en el anuario 2010 de su clase, su espacio fue ocupado por una leyenda que decía "Tímido ante la cámara".

Desde el décimo grado llevaba consigo un portafolio color negro y se sentaba cerca de la puerta para poder entrar y salir sin ser notado. Cuando se le hacían preguntas, demostraba ser inteligente, pero nervioso, y hablaba como si el hacerlo le resultara doloroso.

Matt Baier, ahora estudiante de la Universidad de Connecticut, y otros compañeros de la preparatoria donde estudió, han dicho a los medios que Lanza se veía profundamente incómodo en situaciones sociales.

En cuanto a su madre, Nancy Lanza, ésta llegó a manifestar públicamente su pasión por las armas en varias ocasiones. Era dueña de al menos dos pistolas y un rifle tipo militar, pero ni ella ni nadie parecían haberse detenido a pensar que sería imprudente tener tales armas en una casa con un joven con problemas.

Algunos medios han asegurado que su propio hermano, Ryan, confesó a la Policía que Adam padecía problemas mentales, aunque no reveló de qué tipo.

Desde su aparente soledad en la casa del número 36 de Yogananda Street, Lanza enfrentó el proceso de separación de sus padres que se prolongó durante tres años hasta culminar en divorcio en 2009.

El proceso lo sobrepasó sin el apoyo de su hermano mayor, que en 2006 abandonó Newtown para estudiar en la Universidad Quinnipac.

Cuando lo cuidaba de niño, le pedían al niñero no perder de vista a Lanza

Ryan Kraft, quien fue niñero de Adam Lanza, el joven de 20 años que causó una de las peores matanzas en la historia reciente de Estados Unidos, recuerda que Nancy Lanza, la madre del presunto homicida de Newtown, Connecticut, le dio instrucciones para que nunca le diera la espalda, ni siquiera para ir al baño.

"Mantenga sus ojos en él", le habría dicho la madre de Adam, cuando éste tenía 9 o 10 años, según dijo Kraft a CBS News.

Kraft, quien asegura que en ese entonces tenía 14 o 15 años, y ahora vive en California, describió al atacante como un niño introvertido. "Cuando hacía algo, fuera construir con Lego o jugando con videojuegos, estaba realmente concentrado. Era como si estuviera en su propio mundo".

Mientras tanto, la presión sobre el control de armas en EU ha incrementado en las últimas horas. Un senador integrante de la Asociación Nacional de Portadores de Armas (ANR, por sus siglas en inglés) fue hoy el primer destacado defensor del derecho a portar armas en asegurar que es hora de que todas las partes debatan más allá de la retórica y comiencen una discusión franca sobre restricciones razonables a las armas de fuego.

"Nunca antes habíamos visto a nuestros bebés masacrados. Nunca ha pasado en Estados Unidos que yo recuerde, ver esta carnicería’’, dijo el senador Joe Manchin a MSNBC.

"Cualquiera que sea un orgulloso dueño de un arma, un orgulloso integrante de la ANR, también son padres orgullosos, son abuelos orgullosos. Ellos entienden que esto ha cambiado hacia dónde vamos desde aquí", añadió. El demócrata conservador dijo que está de acuerdo con la postura del alcalde de la ciudad de Nueva York, Michael Bloomberg, sobre prohibir la venta de armas de asalto.

En Newtown, mientras comenzaban los funerales de dos de las víctimas de la masacre que dejó 20 niños muertos y seis adultos, los residentes también han comenzado a debatir sobre el control de armas y de las responsabilidades de padres y miembros de la comunidad para prevenir más derramamientos de sangre, por lo que crearon el grupo Newtown United, con el que pretenden reunirse con autoridades y asociarse con pueblos vecinos para presionar a favor de la prohibición de las armas automáticas.

“Tenemos el beneficio y la desgracia de estar en el escenario nacional ahora mismo", dijo Craig Mittleman, un médico de 49 años con cuatro hijos. "Dentro de una semana todo el mundo se habrá ido y Newtown será como Columbine, como Virginia Tech. Estaremos en la lista de pueblos castigados por esta locura”.

El encuentro tuvo lugar mientras las heridas de la masacre aún siguen abiertas. Hace sólo tres días que Adam Lanza, de 20 años, mató a su madre en su casa, condujo hasta la escuela elemental Sandy Hook y disparó en el edificio, matando a seis adultos y a 20 escolares de entre seis y siete años antes de suicidarse.