Publicado el jueves 13 de deciembre del 2012

Desestima Casa Blanca plan republicano para evitar "precipicio fiscal"

Notimex

WASHINGTON — El gobierno del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, desestimó hoy la propuesta republicana para alcanzar un acuerdo que impida llegar al denominado "precipicio fiscal", calificándola de fantasiosa.

"Esos números de fantasía", indicó el vocero presidencial Jay Carney al preguntarle sobre la propuesta para reducir el déficit presupuestario presentada por el líder republicano John Boehner.

Durante su habitual conferencia de prensa, Carney insistió en que además de irreal, la propuesta es vaga, "y nosotros necesitamos saber qué es lo que está proponiendo", en particular en el tema de los recortes.

El portavoz de la Casa Blanca reiteró además que si los republicanos insisten en extender el recorte de impuestos para quienes ganan más de 250 mil dólares, algo a lo que el mandatario estadounidense se opone, no habrá acuerdo.

"El presidente sabe que no va a lograr todo lo que quiere, pero no podemos seguir jugando este juego", afirmó Carney al insistir en la necesidad de que los republicanos sean claros en su propuesta de recortes.

La Casa Blanca insiste en que cualquier convenio para elevar los ingresos deberá eliminar la extensión de impuestos a los más ricos, mientras los republicanos mantienen su postura de que los recursos se obtengan mediante reformas al código fiscal y recortes al gasto.

Por separado, Boehner sostuvo que la propuesta de su partido va al corazón del déficit presupuestario y reafirmó su rechazo a cualquier oferta que implique un aumento de impuestos para los más ricos.

"Como lo dije antes, la elección no fue un mandato para aumentar impuestos sobre los pequeños negocios", aseveró Boehner en conferencia de prensa, apuntando que el problema es el gasto y no los impuestos.

El líder republicano consideró que la ausencia de un mayor énfasis en la propuesta de la Casa Blanca hace evidente "que el presidente no es serio al hablar de recortes en el gasto, y el gasto es el problema".

Aunque Obama y Boehner han mantenido encuentros y conversaciones en días recientes para tratar de alcanzar un acuerdo, la persistencia de posturas divergentes parece sugerir que éste está lejano.

De no haber un acuerdo antes del próximo 31 de diciembre, los estadunidenses enfrentarán un alza de impuestos generalizada a partir del próximo año, así como recortes automáticos en el gasto por mil 200 billones de dólares durante los próximos 10 años.