Publicado el viernes 07 de deciembre del 2012

Cinta desgarradora expone acoso escolar en una preparatoria de capital mexicana

Especial La Estrella Digital

El segundo largometraje del joven y talentoso director y guionista mexicano Michel Franco nos lleva por un pausado viaje de dolor y desesperanza; de absurda (aunque comprensible) pasividad; se trata de la brutalidad desgarradora del acoso escolar, también conocido como bullying.

Después de Lucía (After Lucía) es la película seleccionada por la Academia Mexicana para competir como mejor cinta en lengua extranjera en la próxima entrega de los Óscar (también competirá por los premios Goya en el 2013); ya ganó la sección Una Cierta Mirada en el Festival Internacional de Cine de Cannes en mayo de 2012 y también una mención especial en el Festival de San Sebastián, pero dejando a un lado los premios, Después de Lucía es tan lenta como brutal y finalmente desgarradora.

La cinta cuenta la historia de Alejandra (Tessa Ia), una linda jovencita de profundos ojos verdes que llega a la Ciudad de México con Roberto, su padre (Hernán Mendoza), procedentes de Puerto Vallarta. Su madre, Lucía (a la que jamás se ve en la película), murió hace seis meses en un accidente automovilístico y padre e hija intentan con todas sus fuerzas aparentar que están bien, aunque el luto sea evidente.

La vida parece ordenarse con la idea de mudarse para comenzar de nuevo. Alejandra entra a la preparatoria y comienza a hacer amigos. Roberto inicia su labor como chef en un restaurante, la comunicación entre ellos es cariñosa, pero se limita a lo necesario.

Pronto la jovencita se integra a un grupito de amigos y la invitan a pasar un fin de semana con ellos. Entre el alcohol y las drogas Alejandra acepta tener relaciones sexuales con uno de sus compañeros y ser grabada en el acto. Cuando el video alcanza las redes sociales y ella es tachada de “prostituta”, sus “pseudo amigos” la harán víctima de las peores bajezas, hasta alcanzar niveles insospechados.

Así empiezan las burlas, los golpes, el acoso, hasta llegar a cuestiones que rayan en lo inhumano. Ese grupo de adolescentes se comportan como animales sin la más mínima compasión. Así y con un suspenso que va apretando poco a poco la garganta del espectador, Franco va desenvolviendo las complicadas maniobras de los jovencitos abusadores; marcando la pauta de los silencios avasalladores entre padre e hija, y por supuesto el dolor y el sentimiento de culpa en Alejandra que se deja ver en cada uno de sus actos (o la falta de ellos).

Una cinta que lo va a lastimar, y lo va a dejar pensando y deseando que el director esté exagerando y que los jóvenes de esta generación cibernética no tengan que enfrentar, lo que aguanta la protagonista de esta cinta.

Una película importante sobre todo por el tema que trata. Que en ciertos puntos el ritmo desmerezca y que al final el guión se vaya por un oscuro canal, poco importa; lo interesante es la perspectiva de Franco, que muestra como mudo testigo y sin tomar partido (aunque el espectador tome partido de inmediato), la vida de una víctima de acoso y la de sus verdugos en un universo que parece de lo más inofensivo. Con excelentes actuaciones y un ritmo aletargado, Franco logra transportar a su auditorio a verdadera pesadilla.

La cinta que se estrenó en México el 19 de octubre de este año, aún no encuentra distribuidor en los Estados Unidos, pero seguramente tendremos la oportunidad de verla de este lado de la frontera en el 2013, sobre todo si alcanza a estar entre las cinco películas de lengua extranjera que llegan a la recta final en la carrera por el Óscar.

Se estrenan el 7 de diciembre:

Bad Kids Go to Hell, Brooklyn Castle, The Flat, Lay the Favorite, Playing for Keeps y Simon and the Oaks.

Después de Lucía (After Lucía)

Género: Drama

Coproducción: México-Francia

Dirige: Michel Franco

Actúan: Tessa Ia, Hernán Mendoza, Gonzalo Vega Sisto, Tamara Yazbek Bernal, Francisco Rueda, Paloma Cervantes, Juan Carlos Berruecos, Diego Canales, entre otros.

Sin clasificación

103 min.

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