Publicado el viernes 07 de deciembre del 2012

Niegan usar balas, pero disparan rifles

Agencia Reforma

MÉXICO, DF — El secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, aseguró ayer que los agentes de la Policía Federal (PF) que resguardaron la toma de posesión del presidente Enrique Peña Nieto el 1 de diciembre, no estuvieron armados ni tampoco se les repartieron balas de goma para ser utilizadas contra los manifestantes.

"De parte de la autoridad federal se cuidó hasta el último que pudieran traer algún tipo de arma, no sólo las balas de goma, cualquier otro tipo de armas que pudieran dañar a cualquier ciudadano, fue revisado y se está investigando. Es importante ver la determinación de quienes revisaron a los tres heridos y ver qué tipo de arma fue la que se ocupó", comentó.

Negó que se hubiera utilizado este tipo de balas y aseguró que si los reportes médicos determinan lo contrario se castigará a los responsables.

"No fue autorizada (usar balas de goma), no fue repartida, sin embargo, esperaremos el resultado de la investigación", dijo en entrevista con Primero Noticias.

Sin embargo, testimonios de personas presentes durante los disturbios e imágenes fotográficas evidencian el uso de rifles por parte de los agentes federales.

Los elementos de seguridad utilizaron rifles Ra1 T68 para lanzar proyectiles de plástico contra los manifestantes.

Un reportero gráfico de Grupo REFORMA observó a al menos tres policías federales portando el fusil, uno estaba apostado en el puente peatonal en el que conecta a la Cámara de Diputados con el Metro San Lázaro, en tanto que otros dos se encontraban en el cruce de Eduardo Molina y Emiliano Zapata.

El uso del rifle está diseñado para esféricos que se revientan al impacto, principalmente con polvo de capsaicina, un componente activo de irritantes, similares a la pimienta.

El relleno provoca una nube blanca tras el impacto que causa la irritación de ojos, nariz y garganta del agresor.

De acuerdo con el fabricante, debido a que la bola revienta al impacto, no penetra la piel ni representan un riesgo de rebote.

No obstante, los rifles también son compatibles con varios tipos de proyectiles como bolas de goma calibre 68, utilizadas para entrenamiento táctico-militar.

Una bola disparada desde esta arma alcanza velocidades de hasta 106 metros por segundo.

De pegar en el cráneo o los riñones, puede provocar heridas graves, incluso la muerte, de acuerdo con organismos internacionales que protestan contra el uso de las pelotas de goma.

Este fusil está equipado con un cilindro de gas para el impulso de la bola y una bolsa de plástico que funciona como compartimento para albergar hasta 50 municiones.

Los federales que portaban el fusil, fueron cubiertos con los escudos de sus compañeros, mientras apuntaban su arma contra la manifestación, a través de la rejilla de las vallas de acero, con el que levantaron una muralla alrededor del Palacio Legislativo.

Uno de estos proyectiles habría impactado en el ojo de uno de los manifestantes, al que después fue trasladado a la Cruz Roja de Polanco con fractura de cráneo.

Gas lacrimógeno

Las fuerzas federales, atacadas con palos, piedras y bombas molotov, repelieron la agresión utilizando también gas CN (cloroacetofenona), un agente lacrimógeno usado para represión de disturbios. Ese gas tiene un olor similar a la pimienta y sus efectos también agreden directamente a los ojos, nariz y garganta.

Otro gas utilizado por los uniformados fue el llamado Barricade Projectile, que viene en cartuchos de gas CS (clorobenzilideno malononitrilo) para control de multitudes. Éste a diferencia del CN (que puede ser lanzado con la mano), es utilizado con una escopeta calibre 37 mm con resultados efectivos entre 5 y 15 metros.

Decenas de latas o aerosoles presurizados, fueron utilizados en contra de los inconformes, mediante el uso de los llamados "escopeteros", que lanzaban el proyectil a una distancia de hasta 100 metros.

Otro cilindro de gas utilizado fue el Spede-Heat con cargas de rocío de hasta 30 segundos de gas tanto de CN o CS.

Los federales utilizaron además granadas aturdidoras modelo 9220, que de acuerdo con uno de los elementos de esa corporación, su detonación produce un destello que afecta a la retina y un sonido de más de 160 decibelios, es decir, mucho mayor que un petardo.