Publicado el lunes 03 de deciembre del 2012

‘Fueron detenciones arbitrarias’

Agencia Reforma

MÉXICO, DF — Los agarraron arbitrariamente mientras iban hacia sus trabajos, de paseo o al ir protestando pacíficamente, denunciaron los familiares y amigos de los detenidos el 1 de diciembre durante las protestas en el Centro de la Ciudad y en los alrededores de San Lázaro.

Miguel Ángel Zepeda y Angélica Zepeda, hermanos de 30 y 40 años respectivamente, fueron detenidos por los granaderos cuando iban en camino a arreglar un celular al Centro. Su tía, Irene Patlani, dice que hasta ayer en la noche se les comunicó que los tenían detenidos, y que el contacto con ellos ha sido escaso.

Los hermanos no figuran en la lista extraoficial de 107 detenidos, armada de manera improvisada entre varios de los familiares afuera del Ministerio Público 50, donde se encuentran concentrados desde el sábado.

Ahí, las historias tienen un común denominador: la aprehensión arbitraria.

Elizabeth Durán y su esposo, Víctor Govea, fueron con pancartas a manifestarse en contra de la toma de protesta de Enrique Peña Nieto. A las 2 p.m. horas, al retirarse, quedaron en medio de una batalla entre granaderos e inconformes.

"Llegamos al cruce de Madero y Eje Central, cuando mi esposo me dijo que corriera. Cuando volteo, varios granaderos estaban en círculo alrededor de él, y lo tenían en el piso. Cuando lo levantaron vi que llevaba la cara ensangrentada y lo subieron a un camión. Yo pensé que me lo iban a desaparecer", cuenta.

Govea, quien se dedica al oficio de la vidriería, se comunicó con su esposa por celular mientras lo trasladaban al Ministerio Público, para decirle a dónde lo llevaban. Fue hasta las 2:00 horas que ella pudo pasar a verlo.

Durán resalta que los responsables de los actos vandálicos tenían un postura demasiado recta, manejaban con experiencia sus armas, tenían el cabello rapado y llevaban las caras tapadas; sobre todo, no observó que alguno de ellos fuera detenido.

Los que sí fueron aprehendidos tienen hasta hoy a las 4 p.m. horas para la presentación de pruebas. Los abogados defensores pidieron a los familiares crear expedientes con cartas de buena conducta escritas por maestros, compañeros, empleadores. Añaden sus certificados escolares, diplomas, logros curriculares; lo necesario para demostrar que son personas honestas y trabajadoras.

Eloy Culebro ha reunido 120 cartas para defender a su hijo de 20 años, Luis Enrique Culebro, uno de los 55 estudiantes de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM aprehendidos tras realizar una obra teatral como forma de manifestación.

"Los informes que nos han dado es que está muy grave su caso, porque les encontraron sustancias tóxicas en la mochila, pero eso no es cierto. Ellos venían de una obra de teatro, y nada más llevaban su ropa que habían utilizado. También dicen haberlo detenido en la calle de Juárez cuando no fue así, fue en Cinco de Mayo", dice, sosteniendo una fotografía del momento de la detención.

Exigen liberar a ’presos políticos’

Legisladores, miembros de #YoSoy132 y padres de familia exigieron ayer la liberación de más de 100 detenidos durante las protestas del 1 de diciembre, a quienes clasificaron como "presos políticos" del nuevo gobierno de Enrique Peña Nieto.

Luisa Alcalde, Layda Sansores y Ricardo Monreal, diputada, senadora y diputado del Movimiento Ciudadano, acudieron a la Agencia del Ministerio Público número 50, donde se encuentran los detenidos, donde exigieron su liberación inmediata, además de que denunciaron "múltiples" violaciones a los derechos humanos.

"El uso ilegítimo de la fuerza no tiene justificación. La mayor parte de la gente que está detenida es inocente, y estamos exigiendo su liberación inmediata. Tiene un día (Peña Nieto) y ya tenemos 116 jóvenes encarcelados", dijo Monreal ante familiares y amigos de los detenidos.

En entrevista, Sansores explicó que pedirán a las autoridades del DF el retiro de las fuerzas policiacas que cercan la sede el Ministerio Público, la liberación y el resarcimiento de daños de los afectados, y un examen cuidadoso de todos los casos, para evitar la fabricación de pruebas.

"Hay el caso de 55 jóvenes que se manifiestan de manera artística y los detuvieron en Filomeno Mata, pero los hacen aparecer como que los detuvieron en Bellas Artes: están cambiando la versión de los hechos.

Nos preocupa que se quiera buscar chivos expiatorios", dijo.

Por su parte, los familiares de los detenidos, que llevan afuera del Ministerio desde el sábado en la tarde, conformaron ayer el Comité de Familiares contra la Represión, y liberaron un primer comunicado a los medios de comunicación.

En él, hicieron un llamado a la sociedad para que se solidarice con los "presos políticos", quienes son acusados de delitos a la paz pública, y que tienen hasta hoy a las 4 p.m. horas para presentar su declaración antes de ser consignados a un reclusorio.

"Denunciamos que nuestros familiares y amigos fueron reprimidos por cuerpos judiciales del Estado, y se encuentran privados de su libertad y acusados del delito de ataque a la paz pública, considerado como uno de los delitos más graves, incluso más grave que los delitos como terrorismo y sabotaje, el cual se condena hasta con 30 años de prisión", se afirma en el comunicado.

También denunciaron haber sido hostigados por granaderos, quienes desde el sábado mantienen cercado el Ministerio Público 50, impidiendo el paso de cualquier persona no autorizada.

"Fuimos rodeados y hostigados por un grupo de granaderos de la SSP, que nos cercó hasta aproximadamente las 4 a.m, hora en que terminó el horario de visita, la cual no duró más de 3 minutos en los diversos casos", dijeron.

Durante la tarde, manifestantes y ciudadanos se unieron a los padres de familia por medio de discursos y expresiones artísticas pacíficas; a las 18:00 horas, un contingente con un centenar de miembros de Acampada Revolución, #YoSoy132 y la UACM llegó a las afueras del Ministerio para organizar un mitin.

Hacia el final de la concentración, se movilizaron más de 100 granaderos y policías de tránsito, quienes cercaron el cuadrante de Dr. Lavista y Vértiz, resultando en un conato de bronca que terminó rápidamente a petición de los familiares de los detenidos.