Publicado el viernes 30 de noviembre del 2012

Opiniones encontradas en Dallas ante nuevo presidente mexicano

Especial La Estrella Digital

DALLAS — El presidente electo de México Enrique Peña Nieto jurará hacer valer la Constitución de ese país durante la ceremonia de posesión este sábado 1 de diciembre en medio de una sangrienta guerra contra cárteles del narco que ha dejado casi 60 mil muertos.

El nuevo presidente, priista, hereda una nación dividida y con miles de ciudadanos que no lo reconocen como legítimo presidente, por lo que le esperan múltiples retos para gobernar al país de casi 115 millones de habitantes.

En la capital mexicana se esperan protestas por parte de miles de ciudadanos inconformes con su victoria.

Y en el Norte de Texas observadores y analistas concuerdan que uno de los principales retos que le esperan a Peña Nieto es restaurar la seguridad para inversionistas nacionales y extranjeros y para la industria del turismo que con más de 13 mil millones de dólares anuales representa la tercera fuente de ingresos después del petróleo y las remesas.

Otro reto es combatir la corrupción que por medio de los narcos invade a todos los segmentos de la sociedad mexicana.

La guerra contra el narcotráfico fue declarada por el saliente presidente Felipe Calderón, el segundo presidente panista después de Vicente Fox.

“Durante la campaña presidencial los del PRI insistían que es un nuevo partido pero yo no les creo”, afirma Víctor Morales, un empresario de Dallas propietario del restaurante Mesón Maya y miembro del Instituto de los Mexicanos en el Exterior, una organización formada por el ex presidente Fox para atender las necesidades de los mexicanos de la diáspora.

Según el oriundo de Yucatán, el reto principal de Peña Nieto es la seguridad y predice que el mandatario seguirá la ruta fácil de hacer un trato con los cárteles del narcotráfico y dividir sus territorios.

“Al Cártel del Golfo les va a decir este es tu territorio y esta es tu casa, al del Pacífico les va a decir lo mismo”, dice Morales.

Según Morales esta es la forma de operar del PRI que ignora las leyes y la Constitución del país.

“Con Peña Nieto la corrupción, uno de los graves problemas que afectan a México, será aun más agudo y ya estamos viendo la imposición del PRI en la vida cotidiana cuando cerraron las calles mucho antes de que se lleve a cabo la toma de posesión”, dice Morales.

Según Morales estas medidas reflejan una indiferencia ante las necesidades de los ciudadanos por parte de Peña Nieto.

La opinión de Josie Orozco, directora ejecutiva de la oficina regional de la Cámara de Comercio de Estados Unidos y México en Dallas es más conciliatoria.

Orozco concuerda que el reto principal que le espera a Peña Nieto es lograr un ambiente seguro para inversionistas extranjeros.

“Desafortunadamente Peña Nieto no ha dicho qué es lo que va a hacer respecto a la seguridad en México”, dijo Orozco.

Pero Orozco asegura que los mensajes que Peña Nieto ha mandado a los empresarios es que espera abrir el mercado mexicano en un ambiente más justo para todos y con menos protección de parte del gobierno mexicano para ciertas industrias.

“Con el gobierno de Peña Nieto, esperamos ver menos monopolios, menos proteccionismo y más transparencia”, dijo Orozco.