Publicado el jueves 29 de noviembre del 2012

Se despide Calderón del pueblo mexicano

Recriminan víctimas ’sexenio de muerte’

Agencia Reforma

MÉXICO, DF — El presidente Felipe Calderón se despidió anoche del pueblo con un mensaje en cadena nacional de radio y televisión de poco más de 3 minutos.

Calderón no habló de frente a los mexicanos. Su voz en off se escuchaba, mientras que a cuadro se dibujaba su imagen en el despacho presidencial. Felipe Calderón haciendo anotaciones. Felipe Calderón mirando a los jardines de Los Pinos a través de una ventana. Felipe Calderón acariciando la bandera nacional.

"Me voy con la conciencia de haber actuado en cumplimiento de mi deber y responsabilidad al servicio de México. He trabajado para dejar una patria más fuerte, con un mejor y más sano sistema de justicia y con una economía sólida", manifestó.

A poco más de 48 horas de entregar el Poder, Calderón dijo en su mensaje que deseaba al próximo gobierno el mayor de los éxitos "porque quiero que le vaya bien a México".

El presidente explicó que, más allá de sus capacidades y limitaciones, había puesto toda su voluntad y entendimiento para construir el bien común de los mexicanos.

Además de agradecer a su esposa y a sus hijos su cariño, paciencia y apoyo, el presidente agradeció también a los soldados, marinos, policías y ministerios públicos valientes por defender a las familias mexicanas.

"Gracias porque cuando la Patria los necesitó, ustedes dieron un paso adelante para defenderla", En opinión de Calderón, México es hoy distinto y mejor, entre otras cosas, porque junto los mexicanos lograron la cobertura universal de salud. A los trabajadores les reconoció su empeño para lograr que México esté hoy de pie, a pesar de haber vivido una de las crisis económicas internacionales más graves de la historia.

"Servir a la Patria es el más grande honor que puede tener un mexicano. Servirla como presidente es el más grande, también. Pero servir a México en momentos de dificultad, como los que nos ha tocado vivir, sin duda alguna, es un honor mucho mayor.

"Hoy termina esta tarea, pero no mi compromiso. Como ciudadano seguiré sirviendo a la Patria apasionadamente hasta el final de mis días, agradecido por siempre del privilegio que me ha dado la vida de ser mexicano", manifestó.

Felipe Calderón remató su mensaje con un "hasta pronto México".

Recriminan víctimas ’sexenio de muerte’

El balance que las víctimas de la violencia hicieron del sexenio del presidente Felipe Calderón fue contundente:

"La nación te recordará como el Presidente más cruel, sanguinario e inepto de la historia de México, nuestros hijos, hijas, madres, padres, hermanos no son daños colaterales de tu guerra, son víctimas inocentes de tu ambición, de tu propia política, enorme ego y ansia de poder".

Así lo expresaron ayer decenas de víctimas y organizaciones civiles, que convocadas por el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad (MPJDF) acudieron a la Estela de Luz para repudiar lo que denominaron "el sexenio de la muerte".

Lo hicieron en ese lugar porque lo consideran el mayor símbolo de corrupción de la administración que llega a su fin en tres días.

La banqueta de Paseo de la Reforma se convirtió en un "cementerio" en donde decenas de cruces de madera fueron amontonadas en representación de los ausentes.

Las rejas del Bosque de Chapultepec sirvieron para exhibir los rostros y datos personas de que permanecen desaparecidos o muertos.

Con fuerza alzaron la voz Manuel González quien busca a su hija desde 2007; Carlos Moreno, cuyo hijo está ausente tras viajar a Chacahua, Oaxaca, y Carlos Castro, convertido en un investigador ante la falta de resultados de las autoridades para hallar a su familia desaparecida en Xalapa.

"Fue un engaño, fue una burla, mucho desgaste físico, mucho desgaste emocional, estamos destrozados, todos los días uno vive y todos los días uno muere", expresó uno de los oradores.

También se hicieron oír Melchor Flores cuyo hijo hacía un performance en Monterrey antes de desaparecer. La lista de casos parece interminable, Sofía Santillán, cuyo hijo fue asesinado en el mismo estado norteño; María Herrera quien perdió a cuatro hijos y María Guadalupe quien busca a su hijo, un ingeniero "levantado" en Coahuila.

"Nuestros familiares tienen nombre, no son un número de averiguación previa o acta circunstanciada, ellas o ellos tienen sueños, historias de vida.

"Como presidente te negaste a escucharnos, pero criminalizaste a nuestros desaparecidos. En tu sexenio terminaste por desaparecer la justicia", reprochó Guadalupe.

Billetes y armas de juguete, siluetas de personas en gis como las que dibujan los peritos en las escenas de asesinatos, pintura roja que emula sangre, fueron dispersadas en la pequeña explanada como un resumen de lo que fueron los seis años.

La fecha no sólo coincide con el fin de una administración sino con la muerte de Nepomuceno Moreno Núñez.

El hombre al igual que otras víctimas se entrevistó personalmente con Calderón en los Diálogos del Castillo de Chapultepec para pedirle justicia en el caso de su hijo desaparecido y medidas de protección, no obstante, fue asesinado en Hermosillo, Sonora.

En su honor los activistas develaron una placa para recordar que estrechar la mano del jefe máximo de las Fuerzas Armadas y escuchar sus promesas no fue sinónimo de seguridad y justicia.

"Genocida", "más de 83 mil muertos", "10 mil desaparecidos" y "cientos de miles de desplazados", son las frases que enmarcaron el rostro del Presidente saliente en una manta enorme.