Publicado el viernes 16 de noviembre del 2012

Gratitud de ‘Dreamers’

Ya sin la amenaza de ser deportados

Especial La Estrella Digital

DALLAS — Para Blanca Lugo y Gibran Farah este Día de Acción de Gracias será muy especial.

Cuando se reúnan en familia para celebrar, dicen que estarán menos estresados y más seguros de que alcanzarán sus metas, ellos son dos de los Dreamers que este año obtuvieron su permiso de trabajo y una tarjeta de seguro social.

“Creo que estaré con menos estrés y mucha felicidad de que al fin muchos latinos van a poder encontrar un trabajo bueno para ayudar a sus familias, y al fin van a poder hacer valer sus estudios”, opina Lugo, de 22 años y quien es originaria de San Lusi Potosí.

Ella llegó a este país cuando tenía 7 años y como todo inmigrante supo lo que era cuidarse al extremo para evitar ser deportada.

“Era muy estresante vivir sin un número de seguro social, pero al menos ya lo tengo y puedo trabajar e ir al colegio sin problemas”, afirma.

Al igual que muchos jóvenes, ella envió sus documentos a las oficinas de U.S. Citizenship and Immigration Services (USCIS) para obtener su permiso de trabajo y ahora es empleada en una agencia de seguros, al mismo tiempo que cursa los estudios básicos en el colegio porque quiere ser doctora.

“He recibido ayuda de muchas organizaciones y estoy muy agradecida por ello, pero también estoy agradecida con mi familia y mis padres Alejandrina Padrón y Luis Carrizales, mi papá adoptivo, porque ellos me ayudan a conseguir mis sueños”, destaca.

Sin embargo, Lugo dice estar feliz de tener la oportunidad de ser ella la que puede ayudar a sus hermanas pequeñas. “Sé que un buen trabajo y terminar mis estudios me pueden abrir puertas y yo puedo entonces hacer algo por mi familia”.

Por su parte Farah asegura que cada Día de Acción de Gracias lo pasa con su tía, ya que se encuentra solo en este país, sus padres decidieron volver a México.

Al igual que Lugo, tras obtener su permiso de trabajo buscó empleo y ahora trabaja para Office Depot. “Tengo una semana de estar trabajando y se siente muy bien el tener documentos”, dice.

Farah agrega que este Día de Acción de Gracias tiene muchas razones para estar agradecido.

“Mis padres no se cansan de decirme lo orgullosos que están de mí y aunque aún no siento esta tradición como mía, pues la celebro como todos en este país y voy a dar las gracias por haber obtenido mis papeles. Ya estoy más relajado”.

Tanto Lugo como Farah coinciden en opinar que todo el proceso no fue difícil y que tardaron menos de dos meses en salir de la oscuridad y obtener los documentos que les otorgan ciertos privilegios.

“Vamos a estar agradecidos siempre de que hayan aprobado la Acción Diferida”, dice Lugo.