Publicado el viernes 16 de noviembre del 2012

Escenario natural

Quinceañeras latinas acuden al Arboretum para fotografiarse

Especial La Estrella Digital

DALLAS — El colorido, las fuentes, el lago de fondo, las flores o los árboles hacen que el Dallas Arboretum sea uno de los sitios preferidos de las quinceañeras para tomarse las fotos del recuerdo.

Cada fin de semana, por lo menos una docena de quinceañeras llegan con sus vestidos, sus coronas y sus padres para posar entre flores, árboles o cascadas y así dejar que la lente del fotógrafo inmortalice ese momento tan especial para las adolescentes hispanas.

“Vine porque una de mis amigas se tomó las fotos aquí y le quedaron muy padres, por eso le dije a mi papá que quería las fotos aquí. Antes de avisarle al fotógrafo vinimos nosotros un domingo y vimos que está muy bonito y ya me imaginaba dónde iba a pararme”, contó Julia Guadalupe Rodríguez, quien celebrará su quinceaños este fin de semana. Desafortunadamente, Julia no pudo tomarse las fotos el pasado domingo porque la lluvia se lo impidió.

Ataviada con un vestido azul cielo que temía manchar, Julia esperó por lo menos una hora en el auto hasta que finalmente decidió retirarse y regresar después.

“Es que ahora lo bueno es que se toman las fotos, a veces, hasta dos semanas antes de que se realice la fiesta porque así se pueden editar bien y hasta ponerlas como parte del video que se presenta en la fiesta”, comenta Raúl Alberto González, un fotógrafo profesional que siempre les ofrece a sus clientes la opción del Arboretum como escenario.

Janet Vásquez corrió con mejor suerte ya que llegó al Arboretum antes de la lluvia. Con un vestido dorado que, afirmó, le inspiró la princesa Bella del cuento La bella y la bestia, Janet se tomó varias fotos y aprovechó la exhibición de Chihuly para posar con las esculturas de vidrio.

Además aceptó tomarse otras más con los niños que al verla decían que era una princesa.

“Sueño con esta fiesta desde que tenía 10 años, porque he visto las fiestas de mis tres hermanas mayores y estoy muy feliz de que ahora es mi turno”, comentó.

Juana y Benigno Vásquez, padres de Janet, afirmaron que aunque tenían varias opciones para las fotos del recuerdo, el Arboretum les convenció por la variedad.

Por su parte el fotógrafo Renato López afirmó que va al Arboretum por lo menos tres veces al mes, siempre para trabajar con una quinceañera o una novia. “Les damos varias opciones, como Las Colinas, el lago de Rowlett o un estudio, pero el Arboretum es más divertido porque ofrece más colorido natural en los fondos para las fotos.

Chris Emrich, vicepresidenta de Mercadotecnia del Arboretum, asegura que les gusta mucho ver cómo las quinceañeras escogen este sitio para sus fotos, porque se vuelven un atractivo más del lugar.

Agrega que son los fotógrafos profesionales los que le han dado un auge a este escenario, porque adquieren la membresía y con ello pueden llevar a seis personas en cada visita. “Creo que eso les resulta muy conveniente ya que no tienen que ser familiares”.

José Viveros afirmó que como fotógrafo siempre ofrece varias opciones, pero fue hace dos años que descubrió el Arboretum, “porque una de mis clientas que se iba a casar me pidió las fotos aquí. Desde entonces vengo unas tres veces por mes en los fines de semana. Además se trabaja muy agusto porque nadie te molesta, los empleados son muy respetuosos y a veces hasta nos ayudan con ideas”, destacó.

Para las quinceañeras es más divertido porque las pequeñas las confunden con princesas y les piden fotos con ellas.

Emrich aseguró que es difícil llevar una estadística de la aceptación entre las quinceañeras del Arboretum como escenario, “pero es fácil darse cuenta de que se ha incrementado, pues cada fin de semana ves por lo menos un docena de ellas y eso antes no pasaba”.