Publicado el jueves 15 de noviembre del 2012

Admite Xi Jinping grandes ‘responsabilidades’ ante liderazgo en China

Notimex

BEIJING — El nuevo líder del Partido Comunista de China y jefe de la Comisión Militar Central, Xi Jinping, que asumirá la jefatura del Estado en marzo de 2013, admitió en su primer discurso que su equipo asume “importantes responsabilidades” en el liderazgo del país.

“Estamos muy alentados por la confianza que todos los camaradas del Partido han depositado en nosotros y por la gran expectación que la gente de todos los grupos étnicos en China tiene en nosotros, y somos muy conscientes de las importantes responsabilidades que tenemos”, dijo, ante la prensa, tras presentar a los miembros del Comité Central del Politburó, el órgano de mayor poder en China.

“Hemos tomado esta importante responsabilidad para nuestra nación. Somos una gran nación. A través de más de cinco mil años de evolución como civilización, la nación china ha hecho indiscutibles contribuciones al progreso humano”, agregó, antes de subrayar los logros del Partido Comunista en la transformación de China, y llamó a la unidad de la formación.

“Debemos hacer continuados esfuerzos para acometer una gran renovación de la nación china”, dijo, tras recordar que los chinos “quieren que sus hijos disfruten de crecimiento, tengan trabajo y disfruten de una vida mejor”.

Una vez más, Xi instó a luchar contra los “problemas acuciantes que el Partido debe resolver, particularmente la corrupción, el distanciamiento con la gente a través de las formalidades y la burocracia, causadas por algunos oficiales del Partido”.

“Debemos hacer todos los esfuerzos para solventar estos problemas. Todo el Partido debe estar en alerta total”, sentenció, antes de instar a “reforzar la disciplina” de los cuadros.

Pese a tres décadas de extraordinario progreso económico, el sistema chino comienza a dar muestras de fatiga y exige reformas a los nuevos líderes para resolver los problemas que preocupan a la sociedad (creciente desigualdad entre ricos y pobres, corrupción, inseguridad alimenticia y altos índices de contaminación), según las encuestas recientes en China.

El principal reto al que tendrá que hacer frente el nuevo Ejecutivo, que tomará posesión durante la Asamblea Nacional Popular de marzo de 2013, será el de transformar el exitoso –pero agotado- modelo económico de crecimiento chino.

Con una proyección de crecimiento del 7.5 por ciento del PIB para este año, muy por debajo de las cifras de dos dígitos registradas hace menos de un lustro, China debe acometer una profunda transformación económica con el objetivo de cambiar su modelo (exportador, muy influenciado por la inversión estatal) a otro orientado en el mercado interno e impulsado por el capital privado.

El nuevo gobierno, concuerdan varios analistas, deberá seguir con las reformas económicas para liberalizar la economía, abrir nuevos sectores protegidos al capital privado (y extranjero) y reducir el peso del Estado en el crecimiento para permitir mayor participación privada, pero todo ello sin perjudicar al crecimiento, porque cada año se necesitan millones de nuevos empleos para atajar cualquier descontento social.

Igual de importante será que el nuevo gobierno preste atención a los problemas derivados del acelerado crecimiento económico y que, según un reciente estudio de Pew Global Attitudes, se han convertido en las principales preocupaciones de los chinos.