Publicado el jueves 15 de noviembre del 2012

Identifican a agente del FBI ligado a caída del jefe de la CIA

Notimex

WASHINGTON — El agente de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) que inició la investigación que llevó a la renuncia del ex director de la CIA, David Petraeus, fue identificado como un veterano experto en contraterrorismo, según The New York Times.

Frederick Humphries II, de 47 años de edad, fue el contacto inicial de Jill Kelley, mujer de Tampa, Florida, que organizó eventos sociales para círculos militares y que solicitó la ayuda del agente tras recibir correos electrónicos amenazantes y anónimos.

“Dos ex colegas dijeron que el señor Humphries fue un sólido agente con experiencia en contraterrorismo, con posturas políticas conservadoras y una reputación de agresividad”, señaló el diario en su página electrónica este miércoles.

Kelley acudió a Humphries porque en los correos electrónicos se le acusaba de comportamiento inapropiado hacia el general Petraeus, pero la investigación descubriría la relación extramarital del militar con Paula Broadwell, autora de los anónimos.

Asimismo descubriría miles de comunicaciones calificadas como “inapropiadas” entre Kelley y el general John Allen, quien hasta el momento comanda las tropas estadunidenses en Afganistán, pero está sujeto a una investigación del Departamento de Defensa.

Humphries participó en la investigación sobre un complot en 1999, y preparó el caso en contra de Ahmend Ressam, detenido cuando trataba de ingresar a Estados Unidos desde Canadá ese mismo año con la intención de plantar una bomba en el aeropuerto de Los Ángeles.

Según el rotativo, en mayo de 2010, Humphries fue trasladado a las oficinas del FBI en Tampa y fue atacado a las afueras de la Base de la Fuerza Aérea MacDill por un hombre trastornado.

Humphries turnó las quejas de Kelley a asuntos cibernéticos del FBI, pero no fue asignado al caso y luego sus superiores le llamarían la atención porque se pensó que “trataba de insertarse inapropiadamente en la investigación”, agregó el diario.

“Convencido de que el caso estaba siendo detenido por razones políticas, el señor Humphries a fines de octubre contactó al representante Dave Reichert, un republicano del estado de Washington, en donde el agente del FBI trabajó previamente”, agregó el Times.

El diario indica que Reichert contactó más tarde al líder de la mayoría republicana en la Cámara de Representantes, Eric Cantor, en octubre y éste turnaría la información al director del FBI, Robert Muller, cuatro días después.

“Autoridades dijeron que revelar investigaciones confidenciales aún a miembros del Congreso podría violar el reglamento del FBI, pero indicaron que la conducta del señor Humphries estaba bajo revisión y no había sido suspendido o castigado en ninguna forma”, dijo el diario.

Este miércoles Cantor indicó que no quiso “politizar” la información, que tenía visos de una potencial “vulnerabilidad para la seguridad nacional”.

En contraposición a lo apuntado por el The New York Times, Cantor dijo que no conocía a la persona que le dio la información y que no sabía si ésta era “creíble”, razón por la cual acudió a la directiva del FBI.

Afirmó que fue contactado por un empleado del FBI, quien le dio la información acerca de la relación extramarital de Petraeus con su biógrafa Broadwell.

Citando al abogado para la Asociación de Oficiales para la Aplicación de la Ley Federal, Lawrence Berger, el diario esclareció reportes iniciales sobre presuntas fotografías enviadas por Humphries a Kelley en donde el agente aparece con el torso desnudo.

Berger indicó que Kelley y su esposo son amigos de Humphries y su esposa y subrayó que la foto fue enviada años antes de que la mujer le solicitara ayuda al agente u forma parte de un intercambio mayor de imágenes entre ambas parejas.

En tanto, este miércoles emergieron mayores detalles de la vida personal de Kelley, hasta ahora identificada como una “socialité” quien organizara lujosas fiestas para oficiales militares.

Los nuevos reportes indican que los Kelley tiene una deuda de más de 300 mil dólares en tarjetas de crédito y varias propiedades en proceso de embargo.