Publicado el martes 13 de noviembre del 2012

Confía Vargas Llosa no haya retroceso en avance democrático en México

Notimex

NUEVA YORK — El premio Nobel de Literatura 2010, Mario Vargas Llosa, expresó hoy aquí que confía en que no haya retroceso en el avance democrático de México con el retorno al gobierno del Partido Revolucionario Institucional (PRI).

En conferencia de prensa en la Sociedad de las Américas, dijo que espera que “lo que se ha avanzado no vaya a retroceder (en México): la libertad de expresión, la libertad de partidos políticos, la existencia de una oposición sólida y activa en la vida política”.

“Lo que desea la inmensa mayoría de los mexicanos” es el avance democrático, sostuvo Vargas Llosa al rechazar que quisieran regresar a lo que él mismo bautizó en 1989 como la “dictadura perfecta”.

El escritor peruano nacionalizado español manifestó su esperanza de que el PRI que ganó las elecciones presidenciales en México en julio pasado no fuera el viejo partido que gobernó México por 71 años.

Declaró que la democratización y las instituciones en México han avanzado mucho en los últimos 12 años y que el PRI no tendría más opción que aceptar la nueva realidad del país.

Vargas Llosa acudió a la Sociedad de las Américas para presentar la traducción de su novela El sueño del celta, a cargo de Edith Grossman, con quien mantuvo una conversación durante una hora y media, para luego aceptar preguntas del público.

Durante el evento, el literato celebró la reelección de Barack Obama como presidente de Estados Unidos y dijo “sentirse feliz” por la decisión del electorado que le brindó cuatro años más en la Casa Blanca.

Destacó que él mismo hubiera votado por Obama si fuera ciudadano estadounidense.

No obstante, dijo que por el momento América Latina no es la gran preocupación para el gobierno de Estados Unidos, pero que las relaciones que mantenía con la región eran buenas y que éstas eran “peor en el pasado”.

Por otra parte, señaló que a diferencia del escritor Philip Roth, quien anunció en fecha reciente que se retiraba de la literatura, él nunca lo había planeado, y desestimó incluso que el propio literato estadounidense lo hiciera porque era demasiado bueno en lo que hacía.

“Yo nunca me he planteado dejar de ecribir. Es lo que más me gusta, la pasión de mi vida, es donde me siento más feliz, aunque feliz no es la palabra, pero sí es lo que le da sentido a algo que yo soy”, enfatizó Vargas Llosa.