Publicado el jueves 08 de noviembre del 2012

Reafirma Texas fuerte filiación republicana en comicios del martes

Notimex

DALLAS — Texas sigue siendo una entidad fuertemente republicana, luego de que las elecciones del pasado martes pasaran a ser los novenos comicios generales consecutivos sin que los demócratas obtengan una victoria en campañas para cargos estatales.

Los candidatos republicanos a la Presidencia, al Senado y en otras campañas estatales recibieron incluso un mayor porcentaje de votos que los obtenidos hace cuatro años, en las últimas elecciones presidenciales, dejando a los demócratas una vez más en dificultades para encontrar un resquicio de esperanza.

Los resultados electorales en Texas ponen un freno a quienes confiaban en que a partir de esta elección, el Partido Demócrata comenzaría ya a beneficiarse de las tendencias demográficas, donde se observa un amplio crecimiento de la población hispana.

En enero próximo, Texas enviará una delegación de 36 congresistas a la Cámara de Representantes en Washington, de los cuales 24 son republicanos y 12 demócratas.

En la legislatura estatal, los republicanos tendrán una mayoría de 95 a 55 en la cámara de representantes y de 19 a 12 en el Senado de Texas.

Los republicanos ocuparán también todas las oficinas públicas estatales del Poder Ejecutivo y controlaran en forma absoluta, con una ventaja 18 a 0, las posiciones en la Corte Suprema de Justicia y en la Corte Estatal de Apelaciones Criminales, integradas cada una por nueve magistrados.

"En el corto plazo, todo está bien para los republicanos en Texas. Y no existe ninguna preocupación sobre de que se está tornando azul Texas para 2016”, dijo Mark Jones, director del departamento de Ciencia Política de la Universidad Rice en Houston.

Sin embargo, indicó, “sí existe una preocupante tendencia a largo plazo, porque el éxito republicano en Texas se basa en los votantes anglosajones, sobre todo anglosajones por encima de 50 años, y esa parte del electorado está disminuyendo cada año".

Las tendencias demográficas muestran que para finales de la década, más del 60 por ciento de la población de Texas será parte de las minorías, con un 45 por ciento de hispanos.

Si los demócratas pueden mantener el apoyo de los votantes latinos y aumentar su número de votantes tradicionalmente bajo, analistas políticos creen que Texas puede volver a un estado bipartidista en algún momento durante la década de 2020.

“Eso les da tiempo a los republicanos para cambiar las prioridades y posiciones para mejor atraer a los votantes hispanos”, dijo Cal Jillson, profesor de ciencias políticas de la Universidad Metodista del Sur, en Dallas.

Gilberto Hinojosa, director ejecutivo del Partido Demócrata de Texas, dijo que los resultados de las elecciones del martes le dieron una razón para tener esperanza, al destacar el triunfo de la senadora estatal Wendy Davis, que ayudó a mantener la división partidista del Senado de Texas sin cambios.

Hinojosa también apuntó el triunfo de Pete Gallego, quien derrotó al congresista federal republicano Francisco Canseco en el distrito federal electoral 23 que se extiende desde San Antonio a El Paso.