Publicado el viernes 02 de noviembre del 2012

Apoyan en el Metroplex a mujeres que buscan familiares

Especial La Estrella Digital

La búsqueda de hijos desaparecidos en México que realiza la Caravana de Madres de Migrantes Centroamericanos integrada por 57 mujeres, ha replicado a través de la frontera, pues organizaciones comunitarias en el Metroplex se integraron a esta acción para ayudar a encontrar familiares desaparecidos.

Líderes comunitarios y religiosos dijeron que forman una coalición para apoyar en la difusión de información y encontrar a personas desparecidas, en caso de que hayan logrado cruzar la frontera y que por diversas circunstancias no se sabe de ellas.

Pedro Portillo, salvadoreño, sacerdote de la iglesia de Santa María de Guadalupe en Irving, dijo que la búsqueda de las madres es una acción desesperada porque “no han sentido el apoyo de su propio gobierno pero sí la negligencia, la de sus propios países y aún mas la del propio gobierno de México por no poner un alto a la violencia”.

Portillo indica que “son mujeres héroes que han arriesgado su vida al salir de su país protestando contra el gobierno y la delincuencia organizada; descubren una realidad que se ha tenido oculta durante mucho tiempo”.

Dijo además que desde la iglesia brinda apoyo para localizar a personas desaparecidas y dar confort y descanso a familiares angustiados por alguna persona desaparecida.

Mencionó de la coalición para ayudar a encontrar personas “que vienen de manera indocumentada y no se sabe nada de ellas”.

Por su parte Margarita Álvarez, guatemalteca, presidenta de Voces Unidas, expresó haber vivido en carne propia la desaparición de un familiar, por lo que dijo entender el dolor de esas madres.

“Debemos entender cuáles son los derechos de los migrantes para poder sentir el dolor de estas madres, es por ello que trabajaremos de manera conjunta en ello”.

En tanto que Jorge Rivera, hondureño, presidente del Concilio de LULAC en Irving, dijo apoyar la causa, y espera recibir en los próximos días la base de datos de las personas desaparecidas que son buscadas para ayudar a encontrarlas.

“Necesitamos una base de datos para poder localizarlos; ya con ello será mas fácil trabajar; lo importante es trabajar unidos a favor de nuestros hermanos sin importar su nacionalidad”, apuntó Rivera.

Martha Sánchez Soler, responsable de la Caravana, ante los legisladores de San Luis Potosí, hasta donde llegaron en días pasados, pidió la creación de una Fiscalía especializada en delitos contra migrantes, la investigación de secuestros, desapariciones y agresiones, además la creación de un Instituto especializado en la atención a migrantes, la creación de una base de datos y la creación de leyes que permitan el libre tránsito y condiciones de seguridad para los transmigrantes.

“Este estado es considerado como el lugar más peligroso para los migrantes, hay aquí más secuestros y levantones en su contra además de que son robados, golpeados y las mujeres son violadas”, denunció.

Sánchez Soler agregó que desde el 2006 son más de 70,000 los migrantes desaparecidos “y las autoridades no investigan, no le dan seguimiento a las denuncias”, apuntó.

Asimismo Sánchez Soler dijo que desde hace tiempo buscan contactar a las organizaciones en el exterior para tratar de encontrar a los desaparecidos. “Es importantísimo el que ellos quieran colaborar pues nos permitiría tener más oportunidad e información sobre ellos”.

Alicia Chacón Tubac, esposa de Miguel Ángel Guamuch Culajay, de Guatemala, desaparecido en julio del 2009 cuando iba con rumbo a los Estados Unidos, tomó la palabra y demandó a los legisladores de SLP la ayuda del gobierno de México y de las autoridades locales para encontrar a su esposo.

“No crean que esto es tan fácil, hemos tenido que dejar todo, incluso a nuestros hijos... por eso le pedimos al presidente Felipe Calderón que nos ayude, y a ustedes también, para encontrarlos”.

Chacón Tubac agregó que “la última vez que supe de él fue cuando me habló de Villahermosa, Tabasco, después ya no supe más”.

José Eduardo Chávez Aguilar, de la Comisión de Atención a Migrantes de SLP, dijo que atender la marcha es una obligación ética y moral.