Publicado el viernes 02 de noviembre del 2012

Obesidad materna influye para propagar la diabetes

Especial La Estrella Digital

FORT WORTH — Estudios médicos indican que un niño tiene alto riesgo de sufrir diabetes si su madre sufría de esta enfermedad u obesidad durante el embarazo.

Así lo indicó la Dra. Dana Dabelea, quien presentó recientemente sus investigaciones ante expertos y médicos del Cook Children’s Hospital.

“La madre no necesita tener diabetes para exponer a su hijo a esta enfermedad, basta con que tenga sobrepeso”, dijo Dabelea quien también es profesora de la Universidad de Colorado, en Denver.

Durante sus investigaciones científicas Dabelea comparó el peso durante la adolescencia de hijos de madres diabéticas, prediabéticas y madres sin esta enfermedad y concluyó que los hijos de madres diabéticas y con sobrepeso tienen tendencia a imitar el sobrepeso de su madre y a contraer esa enfermedad que, en este país, la padecen casi 26 millones de niños y adultos.

Dabelea indicó que una manera de contrarrestar el riesgo es amamantar al bebé, aunque lo mejor es la prevención.

Sus investigaciones explican lo que dice es un círculo vicioso de la enfermedad que se ha convertido en una epidemia en los últimos 30 años al propagarse de padres a hijos.

El caso de Mary Murillo y su hijo Óscar, son un buen ejemplo de las conclusiones presentados por Dabelea.

Murillo fue diagnosticada con diabetes tipo 2 a la edad de 31 años, cuando pesaba casi 90 kilos.

Dos años después se embarazó y nació su hijo Óscar quien ahora tiene 10 años y 65 kilos de peso, su doctor John Menchaca dice que el chico tiene alto riesgo de contraer la enfermedad.

Óscar es parte de los millones de niños y adultos en este país que se consideran prediabéticos y con alto riesgo de contraer diabetes tipo 2, según la American Diabetes Association.

“Desafortunadamente son un perfecto ejemplo de las investigaciones”, dijo Dabelea.

Murillo y su familia viven bajo una estricta dieta que excluye carnes rojas, pastas, azúcares y cantidades limitadas de pollo y pescado.

Esta dieta combinada con el ejercicio físico como parte constante de su rutina ha contribuido a que Murillo bajara su peso a 66 kilos, aunque dice que su meta es pesar 54.

“La diabetes es una enfermedad que controla tu vida si no la controlas tú”, asegura Murillo, oriunda de Zacatecas.

Murillo dice que cuenta con la cooperación de su esposo y sus hijos quienes están de acuerdo en no tomar bebidas con azúcar ni ingerir comida chatarra y hacer ejercicio.

Menchaca opina que es falsa la percepción común entre los hispanos de que un bebé delgado no está sano.

“Aunque muchos padres me cuestionan yo los invito a verificar las gráficas que demuestran el peso y la estatura correcta”, dice Menchaca.

Según Menchaca los padres modernos están más abiertos a la idea que la obesidad no es un signo de salud.

“Se dan cuenta porque ellos han visto a sus padres y abuelos lidiar con los efectos de la diabetes como el alto nivel de azúcar, amputaciones, ceguera y muchas otras cosas”, señaló Menchaca.