El Mundo
Publicado el miércoles 31 de octubre del 2012
Persisten desacuerdos entre Francia y Rusia sobre Siria
Notimex
PARÍS Francia y Rusia coincidieron en la necesidad de poner fin a la violencia en Siria, pero mantienen una diferencia de apreciación sobre la presencia del presidente Bashar al-Assad en ese país y en un eventual gobierno de transición.
Las divergencias sobre Siria quedaron expuestas de nueva cuenta durante la reunión que sostuvieron en París los ministros de Asuntos Externos de Francia, Laurent Fabius, y de Rusia, Sergei Lavrov, quienes así lo informaron en una rueda de prensa.
Nosotros tenemos posiciones muy próximas. No queremos la división de ese país, étnicos y confesionales, afirmó el canciller francés después de entrevistarse con su homólogo ruso, en el marco del XI Consejo de Cooperación sobre la Seguridad bilateral.
Pero tenemos diferencias que son conocidas, sostuvo Fabius y reiteró la posición de Francia sobre la necesidad de la salida de Al-Assad, punto de vista que Rusia no comparte.
Es el pueblo sirio el que decidirá la suerte del presidente sirio, dijo a su vez Lavrov.
Sí, tenemos una diferencia de apreciación sobre Al-Assad refrendó el jefe de la diplomacia francesa, citado en reportes del diario Le Figaro.
Es importante intentar avanzar para encontrar soluciones y que haya un alto al fuego para que el pueblo sirio puede recuperar su libertad, dijo Fabius.
El canciller ruso estimó que el baño de sangre continuará en Siria si los occidentales persisten en demandar la salida de Al-Assad, sólo porque es un líder que no les gusta y agregó que la solución a la crisis en ese país no es militar.
Suponer que es suficiente con derrocar al gobierno (en Siria) para que todo se arregle, significa construir castillos en España. Si alguien da prioridad a derrocar a un líder que no le gusta, el derrame de sangre continuará lamentablemente por mucho tiempo, dijo.
Más tarde, los dos cancilleres se dirigieron al Palacio del Elíseo para reunirse con el presidente francés François Holland.
Activistas sirios dicen que más de 35,000 personas, incluyendo unos 8,000 soldados y policías, han muerto desde el comienzo de la sublevación inicialmente pacífica contra el régimen del presidente Al-Assad, a mediados de marzo de 2011.