Las Américas
Publicado el jueves 18 de octubre del 2012
Ofrecen a FARC vía política para alcanzar la paz en Colombia
Agencia Reforma
BOGOTÁ, Colombia El gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) iniciaron hoy formalmente en Noruega una nueva etapa de la mesa de diálogo de paz con la voluntad de poner fin a medio siglo de guerra interna, con la oferta al grupo guerrillero de una participación política en el momento en que abandone la violencia.
En rueda de prensa en el hotel Hurdalssoen, en Hurdal, a una hora de Oslo, el jefe de los negociadores del gobierno, Humberto de la Calle, y el dirigente de las FARC, Iván Márquez, coincidieron en que la paz llegará, pero reconocieron que el camino no será fácil.
El integrante de la delegación de Cuba, Abel García, leyó en español el comunicado acordado por las partes, y el noruego Dag Nylander hizo lo propio en inglés, en el que se informó que hoy se conformó la mesa de conversaciones para el acuerdo general para la eliminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera, cuya primera fase se anunció el pasado 26 de agosto.
Explicó que en la segunda fase se abordará el primer tema: el desarrollo agrario integral, el 15 de noviembre en La Habana, 10 días después de que los voceros de ambas partes inicien sus trabajos para continuar lo iniciado este jueves en Oslo.
El ex vicepresidente y jefe negociador oficial, Humberto de la Calle, llamó en su mensaje a las FARC a aprovechar esta oportunidad para alcanzar la paz, sin que ello signifique la rendición de sus ideas y sí su defensa a través de la participación política.
"Quizá no nos vamos a convencer en las ideas políticas. El propósito no es venir a catequizar a nadie, sino poner una agenda para deponer las armas y dar garantías para que sean una fuerza política desarmada", manifestó De la Calle.
"La finalización no es la consecución inmediata de la paz, la fase tres es hacer cosas que llevarán a esa paz, el Gobierno tiene una agenda para el cambio social, una agenda progresista", añadió.
El jefe negociador enfatizó que no se quiere sólo un resultado que se apoye en leyes, ni que las FARC claudiquen en sus ideas, sino que luchen por ellas en la democracia.
"No queremos falsa unanimidad, pero sí crear mecanismos institucionales", expuso de la Calle al sostener que el escenario internacional beneficia la búsqueda de la paz aún cuando falta mucho por hacer.
El número dos de las FARC, Iván Márquez, aseguró por su parte que será el pueblo el que tome una decisión, y que "no puede ser un proceso de diálogo a contrarreloj", ya que en medio de ello están luchas sociales para cambiar el modelo económico del país.
"Venimos con propuestas para alcanzar la paz con la desmilitarización y reformas socioeconómicas profundas que refunden la democracia, la justicia y la libertad", expresó.
"Partimos de esta visión para alertar que la titulación de tierras, que realiza este Gobierno, es una trampa; encarna que el campesino una vez con su título no tenga otra salida que vender o arrendar su tierra a transnacionales y conglomerados financieros", precisó.
Márquez acusó que en el fondo están los intereses por la producción de agrocombustibles, que en unos años nadie sabría quién es el verdadero dueño de esa tierra, y que su bancarización terminaría por desposeerlo de su propiedad.
Denunció que el gobierno colombiano solo quiere defender los intereses de transnacionales, y que además hay terratenientes que afectan el proceso de reforma agraria, entre los que mencionó al ex presidente Francisco Santos, y a los hijos del ex mandatario Álvaro Uribe.
Márquez apuntó que lo mismo ocurre con otros sectores como el minero, el petrolero y otros, donde los contratos solo favorecen a empresas extranjeras, y que por ello las exportaciones no llevan beneficios al pueblo.
"Ni el modelo económico, ni la doctrina militar ni la inversión extranjera están en discusión. La mesa se limitará sólo a los temas que están en la agenda. Las ideas que quieran ventilar las FARC les corresponden y una vez acabe el conflicto tendrán que hacerlo sin armas", señaló De la Calle.
"Las FARC una vez depongan las armas, una vez se firme el acuerdo final que termina el conflicto, hará política como organización. Pero esa no es la materia de discusión de esta mesa".
No habrá alto al fuego previo
"No habrá alto el fuego", sino al final de la negociación con las FARC para el cese de las hostilidades, reiteró este jueves el jefe de la delegación del gobierno colombiano, Humberto de la Calle, poco después de la apertura formal en Noruega de un proceso de paz en el país sudamericano.
Las FARC piden la inclusión de un alto el fuego en la agenda, a lo que hasta ahora siempre se ha negado el gobierno del presidente Juan Manuel Santos.