Publicado el viernes 12 de octubre del 2012

Sube la presión sobre el presidente Barack Obama

Contraataca campaña de Obama en torno a Libia

Agencias

La noche del jueves 11, el vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, cumplió su importante misión: revertir el mal desempeño que tuvo el presidente Barack Obama en el debate que sostuvo la semana pasada contra su rival republicano Mitt Romney.

Biden fue ampliamente aplaudido por los demócratas y muchos críticos destacan su agresividad ante el candidato republicano a la vicepresidencia Paul Ryan. No obstante, el éxito de Biden puede ser un arma de doble filo para Obama.

Si bien Biden logró dar un necesitado empujón a la golpeada campaña demócrata, con una ofensiva que al presidente se le reclamó que no hizo la semana pasada, las piezas en el tablero electoral están en una posición muy crítica. Obama tendrá que ser cauteloso de cómo moverlas.

Tan reñida está la contienda que, en realidad, ni Obama ni Romney pueden cometer errores que tengan graves consecuencias.

Pero, así como fue aplaudida la actuación de Biden también fue criticada, especialmente por el tono que empleó y sus gestos. El vicepresidente se ha convertido en un blanco fácil para los republicanos.

"No puedes culpar a Joe Biden por ser tan desquiciado", dijo el vocero del Comité Nacional Republicano, Tim Miller.

"Debe ser frustrante debatir cuando tienes algo muy difícil de defender y cuando careces de un plan tangible para un segundo término".

Por su parte, Sarah Palin, quien contendió contra Biden en 2008 cuando ambos aspiraban a la vicepresidencia, dijo que verlo debatir fue como ver un buey corriendo sobre la tundra con alguien en los pies.

"Sus acciones sólo refuerzan la percepción negativa que los votantes indecisos tienen sobre él", apuntó también uno de los voceros de la campaña de Romney, Kevin Madden.

Pero los demócratas están seguros de que Biden hizo lo que debía hacer, tal y como Obama lo señaló la misma noche del jueves cuando dijo estar orgulloso de su compañero de fórmula.

Para Hilary Rosen, estratega demócrata, la actuación anoche de Biden era esencial para motivar a la base demócrata a menos de un mes de la elección.

Una vez que Biden calentó el terreno, ahora le toca a Obama sobresalir en el segundo debate que sostendrá contra Romney el martes en Nueva York.

El presidente deberá demostrar más energía que en el primero pero evitando usar un tono burlón como el de Biden.

Por ello, Obama permanecerá enclaustrado este fin de semana en Williamsburg, Virginia, para estudiar y quedar perfectamente preparado para el siguiente cara a cara.

Contraataca campaña de Obama en torno a Libia

WASHINGTON — El candidato presidencial republicano Mitt Romney politiza el ataque al consulado estadounidense en Libia porque así lo prometió a donantes adinerados para ganar votos, acusó el viernes una vocera de campaña del presidente Barack Obama.

“A puerta cerrada, Romney prometió a sus donantes pudientes usar una crisis internacional para ganar votos si le era posible, por eso la continua politización de los eventos en Libia”, señaló Gabriela Domenzain, portavoz de la campaña Obama por América.

Indicó que tanto la secretaria de Estado, Hillary Clinton, como el presidente Obama y su gobierno, están ahora enfocados en descubrir la verdad de los hechos ocurridos en el país africano, a fin de encontrar a los terroristas responsables y llevarlos a la justicia.

De acuerdo con Domenzain, Romney habría dicho en Florida en mayo pasado que intentaría algo similar a lo ocurrido durante la crisis de los rehenes en Irán (1979-1980), cuando el tema dominó durante las campañas del demócrata James Carter y el republicano Ronald Reagan.

“El hecho de que tuviéramos rehenes en Irán, digo, eso fue todo de lo que hablábamos y si algo de esa naturaleza se presenta, trabajaré para encontrar una manera de sacar ventaja de la oportunidad”, habría anticipado Romney hace unos meses.

Domenzain recordó que Romney “se apresuró” a lanzar ataques políticos sin conocer todos los hechos, acusando al gobierno de Obama antes de que se supiera que había muerto el embajador Chris Stevens y otros tres estadounidenses en Libia en septiembre pasado.

El mandatario Obama y el aspirante republicano Romney se verán las caras el próximo martes en el segundo debate presidencial.