Publicado el jueves 28 de junio del 2012

Observadores políticos locales sopesan lo que le espera a México tras elección

Especial La Estrella Digital

DALLAS — A pocos días del 1 de julio, cuando los mexicanos decidirán quién será el siguiente presidente que los gobierne, observadores políticos opinan sobre pros y contras de los principales candidatos.

“Todo el mundo está pensando que de los candidatos hay que elegir al menos peor”, indica la analista política Miryam Hazán, quien acudirá a México a observar las elecciones invitada por el Instituto Federal Electoral.

“Pero independientemente de quién resulte victorioso, tendrá un sexenio turbulento”, dice la especialista.

Hazán es analista en el Migration Policy Institute en Washington y con frecuencia viene a dar cátedra a la Southern Methodist University, ella explica que en México no hay una segunda vuelta que permita a por lo menos el 50 por ciento de los votantes elegir a uno de los candidatos, “el voto se va a distribuir entre muchos y ninguno tendrá la mayoría”.

Lo anterior, señala Hazán, implica que “los que no voten por el victorioso tendrán dudas sobre el presidente y esto creará una atmósfera difícil para gobernar”, puntualizó.

Por su parte Carlos S. Salinas, un residente del Metroplex y periodista retirado que dice sigue de cerca los acontecimientos políticos de México, coincide con Hazán respecto a que la candidata de Acción Nacional, Josefina Vázquez Mota, representa 12 años de un gobierno que perdió el control del país.

Comparten que durante los 12 años en que el PAN ha estado en el poder, los gobernantes no han logrado recalcar que su partido represente una alternativa al Partido Revolucionario Institucional (PRI) que durante 70 años, previamente, gobernó el país.

Salinas argumenta que Vázquez Mota “definitivamente no va a ganar porque los ciudadanos se dieron cuenta que entre el PRI y el PAN no había mucha diferencia, la corrupción continuó sin parar”, juzga el oriundo de Ciudad Victoria, Tamaulipas.

A propósito de los otros contendientes con posibilidades, Salinas opina que los principales son Enrique Peña Nieto del PRI y Andrés Manuel López Obrador, del Partido de la Revolución Democrática (PRD).

Pero Ángel Reyes, actual presidente de la mesa directiva de la Cámara de Comercio Hispana de Dallas, descarta a Vázquez Mota y López Obrador como eventuales ganadores, dejándole esa posibilidad a quien ha estado adelante en las encuestas: Peña Nieto.

“Aunque López Obrador y Vázquez Mota serán buenos adversarios, no ganarán debido al deseo que existe en México de que un cambio ya es necesario”, afirma Reyes, quien recientemente estuvo en México observando las campañas electorales.

“Lo irónico sería que el cambio resultara en lo mismo de antes”, agrega Reyes.

Sin embargo, aunque las encuestas señalan a Peña Nieto como el candidato que lleva la delantera, Salinas opina que los consejos que López Obrador imparte a los votantes, principalmente en áreas marginadas, podrían hacer una diferencia.

Salinas señala que el candidato del PRD aconseja a los votantes que reciban los regalos que el PRI está ofreciendo por el voto, y que una vez que se encuentren en las urnas los ciudadanos voten por quien prefieran. “Después de todo el voto es secreto así es que esta práctica podría hacer una diferencia”, dice.

Por su parte el abogado John Wheat de Dallas, quien ha sido observador de elecciones en México y El Salvador, dice que aunque el movimiento estudiantil y quienes participan en las redes sociales podrían tener un impacto en las elecciones, no sería suficiente para decidirlas.

Los universitarios de todo México, organizándose a través de internet, han realizado masivas manifestaciones anti Peña Nieto, por considerarlo representante de la corrupción y la impunidad y a favor de la información pública sin tergiversaciones.

Aunque Wheat considera que “la mayoría de los votantes no son estudiantes y por ello no tendrán mucho impacto”.

Por separado Hazán y Salinas concuerdan que debido a que 20 de los 31 estados de la república mexicana están gobernados por el PRI, en los últimos seis años éstos han perdido lealtad a la federación ya que el presidente no pertenece a su partido.

“En este sentido pierde el pueblo ya que nadie puede controlar a los gobernadores”, declara Salinas.

“Y si Peña Nieto resulta victorioso, entonces las cosas vuelven a ser como antes y de cualquier manera el pueblo pierde”, remata Salinas.

Por su cuenta Hazán considera que un pacto político entre el gobierno y los poderes fácticos sería lo mejor para salir de la crisis de seguridad pública y la parálisis económica por la que atraviesa el país.

“El tema de la seguridad ha obligado a la élite del país a darse cuenta de la inseguridad del mundo en el que viven, este pacto depende del liderazgo que tenga el nuevo presidente”, recalcó Hazán.