Publicado el viernes 15 de junio del 2012

Se esfuerzan por nuevos distritos

Debate cabildo de FW rediseño motivado por crecimiento de los hispanos

Especial La Estrella Digital

FORT WORTH — La lucha para incrementar el número de distritos municipales predominantemente hispanos sigue firme luego de la junta ordinaria del cabildo el pasado martes 12.

Fue allí, ante el cabildo, donde tres latinos tomaron la palabra para pedir un diseño justo de los nuevos distritos municipales.

La meta de grupos latinos encabezados por el United Hispanic Council del Condado Tarrant es lograr por lo menos otro distrito con mayoría hispana.

Activistas razonan que sólo incrementando los distritos mayoritariamente hispanos, el municipio cumple con un decreto establecido en 1965 conocido como el Voting Rights Act el cual protege los derechos de los votantes.

El cambio es necesario debido al crecimiento poblacional de los hispanos durante la última década.

El diseño actual de los distritos contiene una sola jurisdicción predominantemente hispana, el distrito 2, cuyos residentes pueden respaldar a un latino como su representante.

El conejal Sal Espino representa ese distrito.

En las últimas semanas nueve mapas fueron presentados ante el cabildo con sugerencias para rediseñar los distritos.

El municipio presentó su propio mapa, el cual fue rápidamente rechazado por activistas hispanos.

“Este mapa contiene sólo un 56 por ciento de la población de hispanos y ese porcentaje no es suficiente para garantizar un representante hispano”, dijo Fernando Florez, presidente del United Hispanic Council.

Florez acusó al municipio de tratar de “diluir” el voto latino con mapas que dividen a la población hispana.

“Un distrito tiene que tener una población de por lo menos un 65 por ciento para que garantice a los hispanos la alternativa de elegir a un latino”, dijo Florez.

Florez presentó al cabildo tres mapas diseñados por él, los cuales dice satisfacen la ley federal y garantizan que los residentes puedan optar por elegir a sus propios representantes.

Los mapas conocidos como Florez12A, Florez12B y Florez12C proponen un nuevo diseño que afectaría al distrito 9 al sugerir un 65 por ciento de latinos en la nueva jurisdicción.

El 12C propone al distrito 9 con límites al Norte cerca del Boulevard Vickery; al Sur la calle Sycamore; al Este la carretera interestatal 35 y al Oeste la avenida Grandbury.

Esta versión sugiere cambiar el precinto 5 a otro distrito ya que según Florez este precinto “no tiene nada en común con los otros precintos del distrito”.

“Es un precinto afluente de blancos donde la gente vota y estos pocos habitantes deciden por el resto del distrito”, dijo Florez.

El concejal Joel Burns, quien es anglo, representa al distrito 9.

Florez asegura que el distrito 9 cuenta con un número suficiente de hispanos para que éstos puedan optar por elegir a sus propios representantes.

“El mapa Florez12C es el que me gusta más; es mejor aun que el que sugiere la ciudad”, opina por su parte el concejal Espino.

Espino agrega que el diseño del mapa Florez12C cumple también con los requisitos de la ley federal.

“Si nos fijamos en los resultados de elecciones pasadas nos damos cuenta que un área pequeña decide los representantes por el resto del distrito. Es por eso que Juan Rangel perdió las elecciones pasadas contra Joel Burns”, agregó Espino.

Burns por su parte apoya el mapa presentado por la ciudad y asegura que es el que será adoptado, ya que tiene el apoyo de la mayoría de los concejales, así como de varias asociaciones de vecinos.

“Este mapa mantiene unido al distrito 9 como lo ha estado desde 1970, además es lo que quieren las asociaciones de vecinos con las cuales he consultado”, dijo Burns.

Florez promete tomar acción legal en contra de la municipalidad por violaciones a los derechos de los votantes si no adopta un mapa que contenga otro distrito controlado por latinos.

El cabildo continuará el debate hasta mediados del mes de julio cuando por medio del voto decidirá el mapa definitivo.

Una vez seleccionado, el nuevo mapa debe ser aprobado por el Departamento de Justicia entre agosto y noviembre próximos, para poder asegurar las elecciones municipales del siguiente año.