Publicado el viernes 15 de junio del 2012

Recuerdan en Arlington a madre asesinada

Un año después del homicidio el caso sigue sin resolverse

Star-Telegram

ARLINGTON — En una vigilia reciente afuera de la estación de policía de Arlington, amigos de Evelia Villa Valencia dijeron que se sienten frustrados de que los investigadores no parecen estar más cerca de encontrar a su asesino de lo que estaban hace un año.

El 23 de mayo de 2011, Valencia, de 29 años, fue encontrada muerta dentro de su apartamento en el Este de Arlington apenas unas horas después de llevar a dos de sus hijos a la escuela. Ella fue estrangulada, informó la oficina del médico forense del Condado Tarrant cuatro días después.

La policía de Arlington indicó que tienen sospechosos, pero que no existen pruebas suficientes para realizar un arresto.

“No se nos ha presentado la información correcta”, dijo la detective Lisa Wade. “El caso está siendo trabajado muy duro. Se ha trabajado muy duro desde hace un año, pero está sin resolverse todavía. Todavía hay algo por ahí que necesitamos”.

Ella instó al público a presentar cualquier información.

Valencia fue mejor conocida por sus amigos y familiares por el apodo de La Cachorra.

Lico Reyes, director local de la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos, dijo que organizó la vigilia para crear conciencia sobre el asesinato.

“En su funeral yo le prometí que haría todo lo que esté a mi alcance para asegurarme que haya restitución para ella y sus hijos”, dijo Reyes, quien conoció a Valencia por casi 20 años.

“Ella fue asesinada terriblemente y el culpable o los culpables siguen en libertad. No quiero que esto se convierta en otro caso sin resolver”.

En las calles de Cooper y División, Reyes y Esther Gaona soltaron globos de color rosa en memoria de Valencia y mostraron fotos grandes de la madre asesinada.

“Se merece justicia”, dijo Gaona, quien es madrina del hijo mayor de Evelia. “Ella se merece no ser olvidada”.

Reyes sigue pidiendo al FBI investigar la manera como el departamento de policía de Arlington trabajó el caso. Reyes dijo que no se le ha concedido una junta con el jefe de policía Theron Bowman sobre el caso.

La policía de Arlington investigó 22 homicidios el año pasado. La muerte de Valencia es uno de cinco casos abiertos.

Poco antes de su muerte, Valencia, una cantinera, le dijo a su familia y amigos que un policía de Arlington la había estado acosando y amenazándola de muerte. Ella presentó una denuncia en contra de José Mejía, quien al parecer visitó su apartamento en el 2010 y la obligó a quitarse toda su ropa para que él pudiera revisarla por drogas.

Valencia le dijo a un abogado de Dallas que el policía la amenazó con deportarla y pedir que la Agencia de Protección Infantil (CPS en inglés) le quitara a sus hijos si ella mencionaba lo que ocurrió esa noche. Otras mujeres hispanas presentaron denuncias similares con LULAC sobre ese policía, indicó Reyes.

Mejía fue despedido el 12 de mayo de 2011, por violaciones a la política departamental que incluía falta de juicio, opresión oficial y conducta impropia de un oficial, explicó la portavoz de la policía Tiara Richard. Mejía no ha sido nombrado como sospechoso en el caso de Valencia.

“Hubo un oficial que fue despedido que estuvo involucrado con ella antes de que este homicidio ocurriera”, dijo Richard.

Mejía retiró su apelación por su despido en mayo de 2012.

En la tarde del 23 de mayo de 2011, la policía fue llamada a un complejo de apartamentos en la cuadra 2400 de East Park Row Drive. El cuerpo de Valencia estaba en su dormitorio.

Su hija de 3 meses de edad estaba cerca de ella, sana y salva.

LULAC ha criticado a la policía por haber esperado cuatro días para divulgar información acerca de su investigación. Sin embargo, Wade dijo que les tomó ese tiempo para que la oficina del médico forense determinara que la muerte de Valencia fue por “asfixia por estrangulamiento, debido a la agresión de otra persona”.

El día antes de morir, Valencia salió a cenar con amigos en Grand Prairie, dijo Wade. A la mañana siguiente, el 23 de mayo, ella preparó a dos niños para ir a la escuela y regresó a su apartamento con el bebé. Un empleado de los apartamentos llamó al 911 esa tarde para informar que estaba muerta, añadió Wade.

“No parece que el motivo fue robo”, dijo Wade. “No estamos descartando nada”.

Los investigadores continúan en contacto con amigos y familiares, aquí y en Panamá, buscando cualquier detalle que pudiera ayudar a identificar al asesino de Valencia.

“Tan insignificante o pequeño como pudiera parecer, queremos que se presenten”, dijo Wade.

El departamento cuenta con personal que habla español que están disponibles para ayudar con la información, y los oficiales no están interesados en el estatus migratorio de las personas, dijo.

“Nuestra preocupación es sólo resolver el caso, no para investigar el estado (migratorio) de las personas en el país”, dijo Wade.

Agustín Villa, el padre de Valencia, dijo a la policía de Arlington que espera con interés el día en que se detenga y encuentre culpable al asesino de su hija.

“Me sentiría feliz. Incluso me atrevería a llorar de felicidad”, dijo Villa en un comunicado difundido por el departamento. “Yo no quisiera que nadie más pasara por lo que estoy pasando. Yo nunca le desearía esto a nadie, ni siquiera a mi peor enemigo”.

Cómo ayudar

Cualquier persona con información acerca de encuentros con Evelia Villa Valencia en los meses previos a su muerte se le pide que llame a la detective Lisa Wade al 817-459-5325 o Crime Stoppers al 817-469-TIPS (8477).

Todos las personas que hablen permancerán en el anonimato y son elegibles para una recompensa de hasta $1,000.

Este artículo incluye material de los archivos del Star-Telegram.