Publicado el viernes 08 de junio del 2012

Entran observadores de la ONU al lugar de la matanza en Siria

Notimex

MADRID — Los observadores de las Naciones Unidas (ONU) entraron a la aldea de Mazraat al-Qubair, donde alrededor de un centenar de personas fueron asesinadas por las fuerzas de seguridad del régimen sirio, informaron activistas de la oposición.

El ingreso de los observadores internacionales a Mazraat al-Qubair, en la central provincia de Hama, no ha sido confirmado de manera oficial, pero habría tenido lugar en el marco de nueva represión que dejó al menos 44 muertos a través del país, denunciaron los activistas.

De acuerdo con los reportes, los observadores llegaron a la aldea y se dirigieron a un cementerio donde fueron sepultadas algunas de las víctimas de la matanza ocurrida el pasado miércoles, antes de hacer un recorrido durante el cual encontraron evidencias de disparos.

Los monitores habían intentado alcanzar esa ciudad la víspera, pero fueron bloqueados por las fuerzas de seguridad sirias y residentes de localidades cercanas.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, indicó desde Nueva York que los observadores fueron detenidos en los puestos del ejército sirio por disparos de armas cortas, mientras que Damasco rechazó haber llevado a cabo una matanza.

En una declaración, el gobierno sirio informó que un grupo terrorista había cometido un crimen en la región de Hama que cobró la vida de nueve personas y afirmó que ello contribuía al derramamiento de la sangre de los sirios.

El activista Observatorio sirio de los Derechos Humanos refirió en un comunicado que la nueva masacre fue llevada a cabo por la milicia pro régimen Shabiha armada con pistolas y cuchillos después de que las tropas habían bombardeado el área.

La masacre en Mazraat al-Qubair ocurrió 12 días después de que al menos 108 personas murieron –entre ellos 42 niños– en la ciudad de Houla, la mayoría de las víctimas ejecutadas.

Ambos hechos pese a la presencia de los observadores en el territorio sirio, desplegados para verificar un plan de cese al fuego, propuesto por el enviado especial de la ONU y la Liga Árabe, Kofi Annan, que no ha sido cumplido.

Este viernes, las tropas sirias bombardearon el distrito opositor de Khaldiyeh, en la ciudad de Homs, donde esta tarde el ejército intenta entrar por tierra, reportaron el Observatorio sirio de los Derechos Humanos y los Comités Locales de Coordinación.

Además, las fuerzas de seguridad dispararon contra manifestantes en varias ciudades sirias, en particular en las norteñas provincias de Idlib y Aleppo, en la sureña Daraa y en los suburbios de Damasco, la capital, con un saldo de al menos 44 muertos.

La ONU estimó hace varias semanas que más de nueve mil personas han muerto en Siria desde que comenzó el levantamiento contra el régimen del presidente Bashar al-Assad, a mediados de marzo de 2011, aunque los activistas elevan la cifra por arriba de las 13,000 víctimas.