Publicado el viernes 01 de junio del 2012

El futuro del distrito 33

La Estrella Digital

Los resultados de la contienda electoral en el Norte de Texas por el distrito 33 congresional, si bien anticipados por analistas y observadores durante el transcurso de la contienda, abren una expectativa no exenta de interrogantes.

Luego de un proceso electoral con menos participación de la esperada —aunque la hubo, la asistencia a las urnas pudo ser mucho más amplia—, y tras de unas campañas en las que se dirimieron las aspiraciones de 11 candidatos demócratas y dos republicanos, las elecciones primarias han marcado un compás de posibilidades ante las que sin embargo surgen grandes dudas, siempre en torno a la participación ciudadana.

La primera incógnita es quién de los dos demócratas triunfadores en la primera vuelta, ganará la segunda para pelear el escaño que, como marcan los pronósticos, tendrá virtualmente en la bolsa por las características del distrito, que como es bien sabido está conformado por minorías y su representación será en su beneficio.

Es por lo demás significativo que sean dos dignos aspirantes los que resultaron con los votos suficientes para disputarse el puesto en la segunda vuelta, Marc Veasey y Domingo García, quienes con experiencia política y con la suficiente visión para desempeñarse en Washington cumplen, sin duda, con las expectativas de los electores del distrito.

Uno con raíces afroamericanas y el otro con raíces hispanas, los dos tienen claro que representarán a los habitantes del distrito sin importar la raza, están preparados para ello, sin embargo los interrogantes reaparecen cuando está por verse el talento que muestren en esta nueva etapa de la contienda para exhortar a los votantes pero, además, el asunto de fondo es si podrán activar la voluntad de un mayor electorado. Hay analistas que dan por sentado —y todo indica que así es— que la población afroamericana votará por Veasey y la latina por García, lo sabido es que es mayor el porcentaje de los electores hispanos que el de los afroamericanos en este distrito, pero igual de sabido es que tradicionalmente es mayor el porcentaje de los afroamericaos que acuden a votar que el de los hispanos lo que emparejaría las cosas pero... ¿será así en esta ocasión?

Está por verse, pues, si por ser un nuevo distrito diseñado para estás minorías, principalmente para la latina que es la que marcó el crecimiento poblacional que propició la creación del distrito, su participación marque un hito.

Eso es lo que se esperaba pero en la primera vuelta no quedó demostrado del todo, habrá que esperar al desarrollo de la segunda y sopesar las virtudes o defectos de los candidatos para obtener o no esos votos que determinarán el futuro del distrito 33.