DALLAS En este sitio se camina en compañía de las mariposas, convive con ellas, aprende de ellas y sobre ellas y hasta se las come claro en forma de dulce.
Es el Texas Discovery Garden, la casa de las mariposas en el Norte de Texas.
Instalado en los terrenos de la Feria, el insectario y Casa de las Mariposas cumple desde el 2009 una labor educativa a la que le gustaría que se sumaran más hispanos. Ahí, entre cientos de plantas tropicales, 500 mariposas de entre 40 y 60 diferentes especies revolotean alrededor de los visitantes.
Blancas, veloces, imparables; rayadas, tranquilas y grandes; negras con azul, imposibles de fotografiar y muchas más de colores variados hacen el día a los visitantes ya que detienen su vuelo además de sobre las flores, sobre las bolsas de mano, los pantalones, las faldas, el barandal o hasta la cabeza de los visitantes.
Si te quedas parada tranquila y no te mueves se paran sobre ti, explica Carol Becerra de 8 años, alumna de la escuela Townley Elementary, de Irving.
Para ella venir a la Casa de las Mariposas fue muy bonito, porque aprendí cómo viven las mariposas, lo que comen y cómo crecen, detalla Becerra.
John Watts, el entomólogo, titular del conservatorio de las mariposas, explica que cada semana reciben entre 400 y 500 crisálidas de diferentes países de Centro y Sudamérica.
Estas especies no son endémicas de Estados Unidos, por eso no las pueden ver en sus jardines, necesitan un clima húmedo y tropical y aquí tratamos de recrearlo, comenta.
Las mariposas viven entre dos y tres semanas, por ello es necesario remplazarlas cada semana.
Una vez que se reciben las crisálidas, se mantienen en un lugar especial para su desarrollo, pero este sitio está a la vista del público a través de una vitrina por lo que es fácil seguir su crecimiento.
Judy Meagher, maestra naturalista, explica que la mayoría de las especies vienen de Cali, Colombia. Y detalla que el mariposario está construido de forma tal que es seguro para todos, porque aunque son dos plantas no hay escaleras, sino rampas que permiten disfrutar del espectáculo de ver a cientos de estos insectos volando alrededor.
El mariposario permite a los visitantes aprender sobre lo que comen las mariposas, su periodo de vida y hasta los diferentes tipos de alas, así como algunas particularidades como la de que no escuchan los sonidos.
Por ello no las altera el ruido que ocasionan los visitantes, comenta Watts, quien asegura que los niños encuentran este lugar fascinante porque a todos los pequeños les encantan los insectos.
Yarely Villalta, de 8 años, nunca había estado en el mariposario, pero lo quiero recomendar a todos los niños porque está muy bonito y aprendes muchas cosas, asegura la estudiante de la Townley Elementary School.
Además de la Casa de las Mariposas, el Texas Discovery Garden ofrece amplios jardines para que los visitantes se relajen y pasen un rato tranquilo entre fuentes, esculturas y cientos de plantas de diferentes especies; hay otro espacio para exposiciones y una tienda que ofrece la mayoría de artículos en forma de mariposas como mascadas, velas, servilleteros, plumas, aretes y hasta paletas de dulce.
Para los meses de junio, julio y agosto el Texas Discovery Garden ha preparado una serie de actividades para toda la familia.