Publicado el jueves 10 de mayo del 2012

Que no se olviden

La Estrella Digital

La falta de propuestas incluyentes de los mexicanos en el exterior durante el primer debate de los candidatos presidenciales llama la atención toda vez que, ciertamente, se tocaron temas relevantes que tienen que ver con la migración.

Los debatientes —Andrés Manuel López Obrador (candidato por la coalición Movimiento Progresista), Enrique Peña Nieto (del PRI), Josefina Vázquez Mota (PAN) y Gabriel Quadri de la Torre (Nueva Alianza)— al parecer se olvidaron de sus compatriotas en el exterior pese a que trataron lo relacionado con la economía y el empleo, hicieron propuestas relacionadas con la seguridad, la justicia, el desarrollo social... todos asuntos que de una u otra manera han incidido en la migración de mexicanos.

Es un hecho que la gran mayoría de la diáspora de mexicanos ha emigrado por la mala economía, que redunda en la falta de oportunidades, la pérdida de empleos, la necesidad de mejorar sus vidas, de salir de la pobreza; asimismo y particularmente en los últimos años la inseguridad y la violencia han impulsado grandes olas de migrantes obligados por el miedo, la amenaza implícita en la violencia sin control, los secuestros y pérdidas de familiares entre otras razones igual de desesperadas.

Por otra parte si los proyectos necesarios para el desarrollo social de la nación mexicana no incluyen a su diáspora, se infiere que éstos no son tomados en cuenta, lo cual es un despropósito y una grave falta de congruencia entre quienes aspiran a gobernar la república mexicana.

Es un hecho innegable que en los años recientes el esfuerzo de los mexicanos en el exterior, sobre todo en Estados Unidos donde radica el 98 por ciento de ellos, con el envío de sus remesas han mitigado en mucho la crisis económica que en los últimos dos sexenios ha redundado en el desempleo y la pobreza extrema que, de otra manera, muy probablemente habría creado un mayor agobio entre los más necesitados y acaso una imprevisible inconformidad social.

Recordemos que por largo tiempo lo enviado por la diáspora representó un ingreso mayor incluso que el de Pemex, que es el segundo principal generador de recursos en México.

Es menester que los candidatos presidenciales reparen su falta en el segundo y último debate anunciado para junio próximo. Los mexicanos en el exterior merecen su atención y su respeto, no únicamente por sus significativas remesas sino principalmente porque son una parte fundamental de la nación mexicana, una parte fundamental —además— del futuro nacional mexicano toda vez que sus connacionales fuera de México representan un invaluable recurso humano y social que a la fecha nunca ha sido considerado como una prioridad. Y una vez que el electorado haya elegido al próximo presidente, éste bien hará en crear una institución pública federal para atenderlos.