Publicado el viernes 09 de marzo del 2012

Adentrarse en las piedras con historia

Agencia Reforma

HOPELCHÉN, Campeche — Hay que bajar 207 escalones para encontrar a la mujer escondida en las Grutas de X’tacumbilxunaam, las únicas abiertas a los viajeros en Campeche, desde hace 10 años.

Para adentrarse en las cavernas, lo mejor es acudir temprano. Aún en invierno, la temperatura en estas tierras del sureste mexicano se mantienen por encima de los 20 grados centígrados. Rodearse de la sombra natural que proyecta la vegetación y las rocas es realmente un alivio para quienes no son campechanos.

El descubrimiento de las grutas data de 1841 y se atribuye a los exploradores John Lloyd Stephens y Frederick Catherwood (de origen estadounidense e inglés, respectivamente), quienes realizaban en México un recorrido para visitar sitios arqueológicos de los cuales había oído.

"Escucharon que los pobladores les decían que existían unas cuevas muy profundas donde se encontraban unos cenotes y les llamó la atención, por eso ellos fueron los que entraron a las cuevas y las descubrieron", explica Margarita Peraza, directora de servicios y atractivos turísticos de la Secretaría de Turismo de Campeche. "De hecho uno de ellos, Catherwood, pintó una primera litografía porque la zona es muy esplendorosa por el agua", agrega.

Tras su hallazgo, las grutas permanecen casi vírgenes y pocas investigaciones se han realizado en su interior. Años atrás, afirma Peraza, un grupo de espeleólogos bajó unos 500 metros más y documentó la existencia de cenotes en la parte más profunda de las cuevas. Y hace apenas una década se acondicionó el lugar para los visitantes y se estrenó el espectáculo de luces y sonido que narra su historia.

Desde el inicio del recorrido, una grabación que retumba en las paredes de la cueva acompaña a los viajeros. A lo largo de 700 metros y cinco estaciones se escucha el audio que intercala información sobre las rocas con pasajes de la cultura maya.

Las grutas guardan una formación rocosa que inspiró una leyenda maya de amor imposible, protagonizada por un guerrero y una princesa. De esta misma historia, surgida en el poblado de Bolonchén de Rejón, es que toman su nombre.

Como el Romeo y la Julieta de Shakespeare, las diferencias entre las familias de los amantes les impidieron casarse. Sin embargo, cuenta la historia, la pareja siguió viéndose en secreto y ella quedó embarazada. Al enterarse, el padre de la princesa decidió ocultarla e impedirle todo contacto con el guerrero. Para el nacimiento del bebé, ella se escondió en las grutas. Entonces, una guerra se desató entre los dos clanes, por lo que ella decidió permanecer por siempre en el fondo de las grutas como "mujer escondida" (X’tacumbilxunaam, en maya).

Conforme se desciende por las escaleras, la sensación de humedad incrementa y el suelo se vuelve un tanto resbaloso. Es muy importante evitar los zapatos de suelas lisas y, por supuesto, los tacones sobran.

La mayor parte de las rocas de estas cavernas son calcáreas, duras. Con el paso del tiempo, sus formas han cambiado debido a la filtración de la lluvia. Explorar un poco más allá del mirador desde el cual puede verse la gran piedra en forma de mujer arrullando un bebé (iluminada en rojo) depende del guía que acompañe a los visitantes. La sugerencia es seguir sus instrucciones y fijarse bien por dónde se camina para no caer, ya que por los estrechos pasadizos hay agua goteando constantemente.

Después de tomar algunas fotos y jugar con el eco de la caverna es momento de abandonar el escondite. La salida de las grutas demanda un esfuerzo físico a quienes no acostumbran hacer ejercicio, sin embargo es una actividad que se puede hacer perfectamente en compañía de niños a un ritmo tranquilo.

Fuera de las grutas todo es verde: una selva baja rica en maderas duras como cedro y caoba. De las piedras cuelgan lianas, parte de la formación natural de la caverna. Parecen resistentes, pero no lo son. De acuerdo con Peraza, son de árbol de hule, suaves y no aguantan el peso de una persona.

En Semana Santa, julio, agosto y diciembre es común encontrar a varios grupos de viajeros que recorren la Península, puesto que el camino de la zona arqueológica de Uxmal, en Yucatán, a la ciudad de Campeche pasa por este lugar. Ocasionalmente, también en época de vacaciones, artesanos de Hopelchén visitan el lugar y ponen a la venta sus tradicionales bordados de punto de cruz y rica miel.

Las grutas están abiertas de martes a domingo de 10 a.m. a 5 p.m., incluso en días festivos.

Para exprimir la visita

Cerca de las grutas, en el municipio de Hopelchén, hay otros sitios de interés para los viajeros:

– Iglesia de San Antonio: dentro del poblado, el templo resguarda un retablo dedicado a la Virgen María que data de finales del siglo 16.

– Hochob: el nombre en maya de esta zona arqueológica se traduce como "lugar donde se guardan las mazorcas de maíz". Se localiza a 52 kilómetros de Hopelchén y el edificio principal es el Palacio del Este.

– Dzbilnocac: otra zona arqueológica, localizada al este de la ciudad de Campeche. Su nombre quiere decir "bóveda pintada" o "gran tortuga pintada". Las primeras evidencias de personas halladas en el lugar datan del 500 al 50 a.C.

Guía práctica

Dónde dormir

Nuestra experiencia: nos alojamos en la exclusiva Hacienda Uayamón, otrora hacienda henequenera que fue convertida en hotel. Pertenece a The Luxury Collection de Starwood y sus 12 habitaciones separadas y rodeadas de selva garantizan privacidad. Uno de sus aciertos es mezclar elementos de antaño –un escritorio de madera o una cabecera de herrería– con servicios como aire acondicionado y conexión inalámbrica a internet, gratuita. Agendar un paseo para avistar aves, pasar una tarde en la alberca, reservar una sesión en el spa o desayunar frente a la enorme ceiba que recibe a los viajeros, son básicos en este lugar.

Otras opciones: el alojamiento más cercano a las grutas se encuentra en el municipio de Hopelchén y son hoteles sencillos. En la ciudad de Campeche, para los viajeros que buscan lujo e historia, Hacienda Puerta Campeche es una alternativa, mientras que los mochileros se sentirán cómodos en Monkey Hostel, situado justo frente al céntrico parque principal. Su azotea tiene una de las mejores vistas del primer cuadro.

Dónde comer

Situado a 15 minutos de las grutas está el poblado Bolonchén de Rejón, ubicado en el mismo municipio de Hopelchén, donde hay algunos locales que venden platillos típicos elaborados con masa como panuchos y tamales. Si se va por la ruta de Campeche a Mérida se atraviesan varios poblados en los que se puede comprar un refrigerio en alguna tiendita.

Más información

www.vivaaerobus.com

www.aeromexico.com

www.interjet.com.mx

www.starwoodhotels.com/luxury

www.campeche.travel