Publicado el viernes 23 de deciembre del 2011

Geometría política de México del 2012

Agencia Reforma

MÉXICO, DF — Con su declinación a la candidatura presidencial, Marcelo Ebrard dejó el camino libre a Andrés Manuel López Obrador para ser el candidato de la izquierda, pero no sin conminarlo a abandonar posturas radicales y acercarse al centro del espectro ideológico en busca de más votos.

Desde entonces, López Obrador ha tenido visos de acercamiento al sector empresarial. Así, la izquierda apuesta por ser una opción moderada, acaso de centro-izquierda, que pueda atraer a un electorado que propiamente no es de esa afinidad ideológica pero que rechaza al actual partido gobernante y no parece del todo convencido de un eventual regreso del PRI al poder.

Pero, ¿realmente importarán las etiquetas de izquierda, derecha y centro en la elección de 2012? Si la respuesta es afirmativa, ¿qué geometría política se va perfilando rumbo a la elección presidencial?

La más reciente encuesta nacional de Grupo Reforma ofrece algunas pistas para saber cuál es el perfil ideológico de los electores que hoy apoyan a los aspirantes presidenciales. Ésta es una breve descripción e interpretación de los datos en seis puntos.

1. El electorado mexicano está cargado a la derecha

Según la encuesta, el 63 por ciento de los mexicanos se ubican a sí mismos en las posiciones de derecha y centro-derecha, el 21 por ciento se ubica en el centro y el 16 por ciento en las posiciones de izquierda o centro-izquierda. En ese sentido, por cada elector que hay a la izquierda hay cuatro electores a la derecha. Estos porcentajes efectivos no consideran a un 21 por ciento de los encuestados que no se ubicó en el espectro ideológico, los cuales son menos probables de ir a votar que quienes sí se ubican en dicho espectro.

2. El electorado de izquierda favorece a López Obrador

Pero esto no quiere decir que los electores de izquierda sean sus incondicionales. De hecho, el tabasqueño cuenta hoy con el 48 por ciento de las preferencias de los electores de izquierda, mientras que Enrique Peña Nieto obtiene el 31 por ciento de apoyo en ese segmento: una ventaja a favor del perredista de 17 puntos. En la posición de centro-izquierda, la ventaja de López Obrador sobre el priista se reduce a 11 puntos. Entre la izquierda, los aspirantes panistas no atraen mucho apoyo. 3. La derecha tiene dos opciones: PAN o PRI

No obstante, el apoyo a Enrique Peña Nieto es más alto, superando por 20 puntos entre los electores de derecha al aspirante panista mejor posicionado, que es Josefina Vázquez Mota, y por 23 puntos entre los electores de centro-derecha. El atractivo de López Obrador en esos segmentos es más bajo, alcanzando entre 16 y 18 por ciento. No obstante, el perredista tiene más apoyo en la derecha que los aspirantes panistas en la izquierda.

4. Precandidatos del PAN, anclados en la derecha

Josefina Vázquez Mota, Santiago Creel y Ernesto Cordero tienen su base de apoyo en la derecha, pero según la encuesta los simpatizantes de Cordero son los que más a la derecha del espectro se ubican (49 por ciento en la extrema derecha). En el caso de Creel esa proporción se reduce al 44 por ciento y en el caso de Vázquez Mota al 38 por ciento. En contraste, la diputada con licencia es la que más atrae electores que no se ubican en las posiciones de derecha, con un 26 por ciento, comparado con el 22 por ciento de Creel y 19 por ciento de Cordero. A juzgar por el perfil ideológico de sus seguidores, Cordero es el precandidato que se ubica más a la derecha del espectro ideológico, mientras que Vázquez Mota es la que más logra salir del nicho natural panista de derecha.

5. La batalla será por el centro

En las posiciones de centro se observa el electorado más competido, en el cual Peña Nieto cuenta con un 33 por ciento de las preferencias, López Obrador con el 24 por ciento y Vázquez Mota con el 19 por ciento. En este segmento la diferencia entre el puntero y el tercer lugar es de 14 puntos, casi nada comparado con la ventaja que el priista tiene entre los electorados de derecha, o con las que López Obrador tiene entre los electorados de la izquierda.

6. Presencia de Peña Nieto

El precandidato priista tiene importante presencia en izquierdas y derechas, pero principalmente en estas últimas. En 2000, Vicente Fox también abarcaba un amplio espacio del espectro ideológico, convirtiéndolo en un candidato "cacha-todo". Pero, a diferencia de Peña Nieto, la principal fuente de apoyo para el guanajuatense era más fuerte en las posiciones de centro-izquierda e izquierda, ese electorado que era fundamentalmente antipriista.

De acuerdo con todos estos datos, el electorado mexicano ya está conectando sus orientaciones ideológicas de izquierda y derecha con sus preferencias políticas rumbo a la elección presidencial. La izquierda favorece a López Obrador pero tienen a Peña Nieto como segunda opción. Por su parte, el priista domina en la derecha con el PAN como segunda opción. En el centro se observa más competencia pero en estos momentos el virtual abanderado del PRI es el que lleva la delantera en ese segmento.

Habrá que ver si los candidatos alimentan esta geometría política no solamente con las etiquetas de "derechas" e "izquierdas", las cuales parecen ya tener cierto arraigo en el electorado, sino si se atreven también a darles significados de política pública, de manera que el debate y las campañas sean mucho más sustanciosos.