Publicado el viernes 30 de septiembre del 2011

Herencia Hispana: Una joven con altas metas

A punto de ser enfermera buscará la especialización como doctora

Especial La Estrella Digital

ARLINGTON — Con modestia Kalani Moniz titubea para hablar de sus logros como estudiante de enfermería en la Universidad de Texas en Arlington (UTA).

Sus logros como estudiante y como profesional son amplios: En pocos meses recibirá su certificación como enfermera; es presidenta de la Hispanic Student Nursing Association (HSNA); trabaja como enfermera en el Harris Methodist Hospital mientras que al mismo tiempo concluye las clases requeridas para su graduación en mayo.

Pero de lo que nunca dudó es que perseguiría el llamado que su vocación le hacía: Alcanzar el campo de la medicina para ayudar a otros.

Y aunque dentro de poco obtendrá su diploma universitario de enfermera, la joven hispana de 27 años no piensa detener su preparación profesional, planea continuar en el campo de la medicina y llegar a ser doctora especializada en cuidados intensivos.

Y los consejos que como institutriz da a estudiantes que empiezan la carrera son válidos para todas las materias: Obtener una carrera universitaria sin titubear.

“Un diploma universitario es esencial para tu futuro, si no estás seguro de lo que quieres hacer, toma las clases básicas por lo pronto”, dice la nativa de El Paso.

Las clases de exploración, dice la joven latina, sirven para definir la vocación de un estudiante.

La ciencia aplicada está en todas partes de su carrera: Practica con maniquíes que simulan funciones fisiológicas como el ritmo cardiaco, el sudor, la secreción de sudor y lágrimas. Un muñeco llamado ‘Noelle’ puede incluso simular mecánicamente el nacimiento de un bebé.

Moniz también ha contribuido con su talento para mejorar el cuidado médico.

En su ciudad natal de El Paso escribió un reporte, basado en su propio estudio, sobre cómo mejorar el cuidado médico de una clínica de pediatría.

Y como estudiante ya tiene anécdotas que le dan satisfacción de ser parte de los cuidados médicos.

Cuenta que un paciente hispano que no sabía hablar inglés perdió su pierna y no podía comunicarse con los médicos, pero ella como enfermera bilingüe logró ser el puente de comunicación entre los doctores y el paciente, una parte crucial en el cuidado médico.

Es por eso que como presidente de la HSNA aconseja a los estudiantes latinos a preservar el idioma de sus padres, ya que podría resultar crucial en el cuidado de los pacientes.

“Se tiene una gran demanda de enfermeras bilingües en la comunidad, por su habilidad de hablar español, que es una destreza muy necesitada debido al crecimiento de la población latina”, dice Moniz.

Ella explica que su nombre, Kalani, significa “Reina” y es hawaiano ya que sus padres estaban basados en una isla del Pacífico que lleva ese nombre cuando hacían su servicio militar.

La misión de la HSNA, además de crear conciencia entre otros estudiantes de la cultura latina, es recluir, asesorar y proveer mentores para estudiantes de enfermería en la UTA.

No se tiene que ser hispano para pertenecer a este grupo.

“En cierta manera soy la voz que representa a cientos de estudiantes de la HSNA”, dice mientras practica con un maniquí para cambiar las vendas de una herida.

Moniz recomienda además no dejar de ir a la universidad por razones económicas.

“Hay que pedir becas constantemente y en todas partes, sabemos que muchas becas no se usan y esperan al próximo año para que alguien las pida”, dice Moniz.