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MÉXICO, DF Ante la incógnita del destino ideal para vacacionar con niños, nada más tentador que la piscina de un hotel todo incluido o el universo de fantasía que crea un parque temático; pero inclinarse por los itinerarios clásicos también significa renunciar a una verdadera experiencia de viaje que se recuerda para siempre y que incluye descubrir nuevos horizontes.
Laberintos de calles por ciudades inmensas, naturaleza intacta en sitios exóticos, recorridos por paisajes que rebasan la ficción: un mundo entero espera ser explorado por la mirada curiosa de un pequeño.
Para los expertos en travesías con niños, los viajes, además de estrechar los lazos entre los miembros de la familia, son el mejor estímulo para el desarrollo de los pequeños, siempre y cuando el plan incluya salir de la zona de confort.
Todo es posible, y disfrutable para grandes y chicos, si se aprende a planear y a seguir los consejos de los que saben.
Eileen Oginitz, viajera incansable y madre de Matt, Reggie y Melanie es experta en itinerarios familiares. La creadora de la página web takingthekids.com y columnista de viajes en diversos medios estadounidenses, como CNN, Frommers y The New York Daily News, nos aconseja cómo hacer que las escapadas con niños parezcan un cuento de hadas.
"Por más divertido que sea un parque temático, ¡no es un sitio real!", enfatiza Eileen. "Es importante que los niños vean escenarios diferentes a los suyos: barrios que les permitan apreciar las diferencias entre su cotidianidad y la de los demás, que experimenten ambientes diversos, para así expandir sus propios horizontes".
El primer paso es reconocer que vacacionar en familia no significa tomar vacaciones de ser padres. "Hacer un viaje con los niños es exactamente lo mismo que la paternidad: frustrante, exasperante, caro... pero también maravilloso. No porque estemos lejos de casa significa que todo tenga que ser perfecto: puede llover, alguien se puede enfermar. Lo único que queda es resolver los contratiempos poco a poco", recomienda la experta.
Jeanne Dee, otra viajera madre de una niña de 9 años, se ha entregado a la aventura de recorrer el mundo en familia desde el 2006. Ella y su esposo Vince, crearon la página SoulTravelers3.com, donde relatan a más de 30,000 seguidores sus vivencias en los 32 países que han recorrido los tres juntos.
Eileen y Jeanne coinciden en que los padres de familia deben elegir el destino que se visitará conociendo la personalidad de los niños, y ser muy realistas en este punto: si tu hijo no se acostumbra fácilmente a los cambios, lo mejor es quedarse en un solo sitio y disfrutarlo con tiempo; si no es atlético, hay que optar por itinerarios urbanos y rehuir de aquellos que implican contacto con la naturaleza.
A la hora de la planeación, lo mejor es integrar los intereses de toda la familia para que todos sientan que cooperan. "Deja que tus hijos decidan por lo menos una actividad a realizarse y que ellos la guíen. Te sorprenderás de los lugares a los que te harán ir y lo que explorarás", concluye Eileen.
Después de todo, lo mejor de viajar con los pequeños es contagiarse de su curiosidad y descubrir el mundo a través de sus ojos.
Más Información
www.takingthekids.com
www.SoulTravelers3.com
A la hora de planear:
Estimulen a los niños a investigar sobre el lugar, que aprendan datos curiosos, palabras en el idioma local, comida que les gustaría probar y recuerditos que les gustaría comprar.
Traten de que el itinerario abarque los intereses de todos los miembros de la familia, incluso organicen su día de manera que cada uno sea el guía asignado para una actividad específica.
A la hora de explorar:
Tomen transporte público y responsabilicen a los pequeños de sus movimientos.
Pasen tiempo caminando por barrios, museos y parques para conocer cómo viven la ciudad otros niños locales.
Descansen y coman lo suficiente para que el cuerpo no esté sometido a esfuerzo extra.
A la hora de la comida:
Vayan al restaurante que a ustedes se les antoje, siempre hay algo sencillo para los pequeños.
Si los niños no son "aventureros" gastronómicos, pidan comida conocida para sus hijos (arroz, papas, hamburguesas, pasta) y mézclenla con ingredientes locales para que se acostumbren poco a poco a nuevos sabores.
Llévenlos a un mercado y déjenlos elegir ciertas cosas para después hacer un picnic juntos.